Mosaico decorativo

Encontrados 1912 resultados para: Sem Y Sus Hijos

  • De este modo enseñabas a tus hijos queridos, Señor, que no son las diversas especies de frutos los que alimentan al hombre, sino que es tu palabra la que mantiene a los que creen en ti. (Sabiduría 16, 26)

  • Bien merecían verse de luz privados y prisioneros de tinieblas, los que en prisión tuvieron encerrados a aquellos hijos tuyos que habían de dar al mundo la luz incorruptible de la Ley. (Sabiduría 18, 4)

  • Por haber decretado matar a los niños de los santos, salvándose de los hijos expuestos uno tan sólo, les arrebataste en castigo la multitud de sus hijos y a ellos, a una, les hiciste perecer bajo la violencia de las aguas. (Sabiduría 18, 5)

  • Los santos hijos de los buenos ofrecieron sacrificios en secreto y establecieron unánimes esta ley divina: que los santos correrían en común las mismas aventuras y riesgos; y, previamente, cantaron ya los himnos de los Padres. (Sabiduría 18, 9)

  • A estos cánticos respondía el discordante clamor de sus enemigos, se disfundían los lamentos de los que lloraban a sus hijos. (Sabiduría 18, 10)

  • Pues para preservar a tus hijos de todo daño, la creación entera, obediente a tus órdenes, se rehízo de nuevo en su propia naturaleza. (Sabiduría 19, 6)

  • A mí que soy vuestro padre escuchadme, hijos, y obrad así para salvaros. (Eclesiástico 3, 1)

  • Pues el Señor glorifica al padre en los hijos, y afirma el derecho de la madre sobre su prole. (Eclesiástico 3, 2)

  • Quien honra a su padre recibirá contento de sus hijos, y en el día de su oración será escuchado. (Eclesiástico 3, 5)

  • Pues la bendición del padre afianza la casa de los hijos, y la maldición de la madre destruye los cimientos. (Eclesiástico 3, 9)

  • Pues la gloria del hombre procede de la honra de su padre, y baldón de los hijos es la madre en desdoro. (Eclesiástico 3, 11)

  • La sabiduría a sus hijos exalta, y cuida de los que la buscan. (Eclesiástico 4, 11)


"Não queremos aceitar o fato de que o sofrimento é necessário para nossa alma." São Padre Pio de Pietrelcina