Encontrados 2354 resultados para: Reino De Israel
Si tú, Israel, te prostituyes, que no se haga culpable Judá. ¡No vayáis a Guilgal, No subáis a Bet Aven, no juréis «por vida de Yahveh»! (Oseas 4, 15)
Ya que Israel se ha embravecido cual vaca brava, ¿los va a apacentar ahora Yahveh como a un cordero en ancho prado? (Oseas 4, 16)
Escuchad esto, sacerdotes, estad atentos, casa de Israel, casa real, prestad oído, porque el juicio es cosa vuestra; pero vosotros habéis sido un lazo en Mispá, y una red tendida en el Tabor. (Oseas 5, 1)
Yo conozco a Efraím, e Israel no se me oculta. Sí, tú te has prostituido, Efraím, e Israel se ha contaminado, (Oseas 5, 3)
El orgullo de Israel testifica contra él; Israel y Efraím tropiezan por sus culpas, y también Judá tropieza con ellos. (Oseas 5, 5)
Efraím será una desolación el día del castigo; en las tribus de Israel hago saber cosa segura. (Oseas 5, 9)
Cosa horrible he visto en Betel: allí se prostituye Efraím y se contamina Israel. (Oseas 6, 10)
Cuando yo quiero sanar a Israel, se descubre la culpa de Efraím y las maldades de Samaria; porque practican la mentira, y mientras el ladrón entra dentro se despliega la pandilla afuera. (Oseas 7, 1)
El orgullo de Israel testifica contra él, pero no se vuelven a Yahveh su Dios, con todo esto, no le buscan. (Oseas 7, 10)
Ellos me gritan: «¡Dios mío, los de Israel te conocemos!» (Oseas 8, 2)
Pero Israel ha rechazado el bien: ¡el enemigo le perseguirá! (Oseas 8, 3)
Porque viene de Israel, un artesano ha hecho eso, y eso no es Dios. Sí, quedará hecho trizas el becerro de Samaria. (Oseas 8, 6)