Encontrados 22845 resultados para: Re
Si sabéis que él es justo, reconoced que todo el que obra la justicia ha nacido de él. (I Juan 2, 29)
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!. El mundo no nos conoce porque no le conoció a él. (I Juan 3, 1)
Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal cual es. (I Juan 3, 2)
En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del Diablo: todo el que no obra la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano. (I Juan 3, 10)
No os extrañéis, hermanos, si el mundo os aborrece. (I Juan 3, 13)
Todo el que aborrece a su hermano es un asesino; y sabéis que ningún asesino tiene vida eterna permanente en él. (I Juan 3, 15)
En esto conoceremos que somos de la verdad, y tranquilizaremos nuestra conciencia ante Él, (I Juan 3, 19)
y cuanto pidamos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. (I Juan 3, 22)
Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros tal como nos lo mandó. (I Juan 3, 23)
Podréis conocer en esto el espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa a Jesucristo, venido en carne, es de Dios; (I Juan 4, 2)
Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo, como Salvador del mundo. (I Juan 4, 14)
Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene, y hemos creído en él. Dios es Amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él. (I Juan 4, 16)