Mosaico decorativo

Encontrados 1676 resultados para: Pueblo Hebreo

  • Si alguien toma por esposa a su hermana, hija de su padre o hija de su madre, viendo así la desnudez de ella y ella la desnudez de él, es una ignominia. Serán exterminados en presencia de los hijos de su pueblo. Ha descubierto la desnudez de su hermana: cargará con su iniquidad. (Levítico 20, 17)

  • El que se acueste con mujer durante el tiempo de la reglas descubriendo la desnudez de ella, ha puesto al desnudo la fuente de su flujo y ella también ha descubierto la fuente de su sangre. Ambos serán exterminados de entre su pueblo. (Levítico 20, 18)

  • No profanará su descendencia entre su pueblo, pues soy, yo, Yahveh, el que lo santifico. (Levítico 21, 15)

  • El que no ayune ese día será exterminado de entre su pueblo. (Levítico 23, 29)

  • Al que haga en tal día un trabajo cualquiera, yo lo haré perecer de en medio de su pueblo. (Levítico 23, 30)

  • Me pasearé en medio de vosotros, y seré para vosotros Dios, y vosotros seréis para mí un pueblo. (Levítico 26, 12)

  • El sacerdote entonces proferirá sobre la mujer este juramento, y dirá el sacerdote a la mujer: "... Que Yahveh te ponga como maldición y execración en medio de tu pueblo, que haga languidecer tus caderas e infle tu vientre. (Números 5, 21)

  • Cuando le haga beber de las aguas, si la mujer está manchada y de hecho ha engañado a su marido, cuando entren en ella las aguas funestas le serán amargas: se inflará su vientre, languidecerán sus caderas y será mujer de maldición en medio de su pueblo. (Números 5, 27)

  • Pero el que, encontrándose puro y no habiendo estado de viaje, deje de celebrar la Pascua, ese tal será extirpado de su pueblo. Ese hombre cargará con su pecado, por no haber presentado la ofrenda a Yahveh a su tiempo. (Números 9, 13)

  • El pueblo profería quejas amargas a los oídos de Yahveh, y Yahveh lo oyó. Se encendió su ira y ardió un fuego de Yahveh entre ellos y devoró un extremo del campamento. (Números 11, 1)

  • El pueblo clamó a Moisés y Moisés intercedió ante Yahveh, y el fuego se apagó. (Números 11, 2)

  • La chusma que se había mezclado al pueblo se dejó llevar de su apetito. También los israelitas volvieron a sus llantos diciendo: «¿Quién nos dará carne para comer? (Números 11, 4)


"Cuide de estar sempre em estado de graça." São Padre Pio de Pietrelcina