Encontrados 1731 resultados para: Pueblo Elegido
Habló dolosamente palabras de paz y cuando se hubo ganado la confianza, cayó de repente sobre la ciudad y le asestó un duro golpe matando a muchos del pueblo de Israel. (I Macabeos 1, 30)
El rey publicó un edicto en todo su reino ordenando que todos formaran un único pueblo (I Macabeos 1, 41)
En el mismo tono escribió a todo su reino, nombró inspectores para todo el pueblo, y ordenó a las ciudades de Judá que en cada una de ellas se ofrecieran sacrificios. (I Macabeos 1, 51)
Muchos del pueblo, todos los que abandonaban la Ley, se unieron a ellos. Causaron males al país (I Macabeos 1, 52)
exclamó: «¡Ay de mí! ¿He nacido para ver la ruina de mi pueblo y la ruina de la ciudad santa, y para estarme allí cuando es entregada en manos de enemigos y su santuario en poder de extraños? (I Macabeos 2, 7)
¿Qué pueblo no ha venido a heredar su reino (I Macabeos 2, 10)
Vosotros, atraeos a cuantos obervan la Ley, vengad a vuestro pueblo, (I Macabeos 2, 67)
El dilató la gloria de su pueblo; como gigante revistió la coraza y se ciñó sus armas de guerra. Empeñó batallas, protegiendo al ejército con su espada, (I Macabeos 3, 3)
Persiguió a los impíos hasta sus rincones, dio a las llamas a los perturbadores de su pueblo. (I Macabeos 3, 5)
Judas y sus hermanos comprendieron que la situación era grave: el ejército estaba acampado dentro de su territorio y conocían la consigna del rey de destruir el pueblo y acabar con él. (I Macabeos 3, 42)
Y se dijeron unos a otros: «Levantemos a nuestro pueblo de la ruina y luchemos por nuestro pueblo y por el Lugar Santo.» (I Macabeos 3, 43)
A continuación, Judas nombró jefes del pueblo: jefes de mil hombres, de cien, de cincuenta y de diez. (I Macabeos 3, 55)