Encontrados 3151 resultados para: Oso
La lámpara de tu cuerpo es tu ojo. Cuando tu ojo está sano, también todo tu cuerpo está luminoso; pero cuando está malo, también tu cuerpo está a oscuras. (Lucas 11, 34)
Si, pues, tu cuerpo está enteramente luminoso, no teniendo parte alguna oscura, estará tan enteramente luminoso, como cuando la lámpara te ilumina con su fulgor.» (Lucas 11, 36)
Pero el Señor le dijo: «¡Bien! Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad. (Lucas 11, 39)
Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros. (Lucas 11, 41)
Pero, ¡ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar aunque sin omitir aquello. (Lucas 11, 42)
¡Ay de vosotros, los fariseos, que amáis el primer asiento en las sinagogas y que se os salude en las plazas! (Lucas 11, 43)
¡Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!» (Lucas 11, 44)
Uno de los legistas le respondió: «¡Maestro, diciendo estas cosas, también nos injurias a nosotros!» (Lucas 11, 45)
Pero él dijo: «¡Ay también de vosotros, los legistas, que imponéis a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las tocáis ni con uno de vuestros dedos! (Lucas 11, 46)
«¡Ay de vosotros, porque edificáis los sepulcros de los profetas que vuestros padres mataron! (Lucas 11, 47)
Por tanto, sois testigos y estáis de acuerdo con las obras de vuestros padres; porque ellos los mataron y vosotros edificáis. (Lucas 11, 48)
«¡Ay de vosotros, los legistas, que os habéis llevado la llave de la ciencia! No entrasteis vosotros, y a los que están entrando se lo habéis impedido.» (Lucas 11, 52)