Mosaico decorativo

Encontrados 621 resultados para: Nuevo Cielo

  • Al ver Lisias la derrota sufrida por su ejército y la intrepidez de los soldados de Judas, y cómo estaban resueltos a vivir o morir valerosamente, partió para Antioquía, donde reclutó mercenarios con ánimo de presentarse de nuevo en Judea con fuerzas más numerosas. (I Macabeos 4, 35)

  • Cayeron luego rostro en tierra y a una señal dada por las trompetas, alzaron sus clamores al Cielo. (I Macabeos 4, 40)

  • Tomaron luego piedras sin labrar, como prescribía la Ley, y contruyeron un nuevo altar como el anterior. (I Macabeos 4, 47)

  • y ofrecieron sobre el nuevo altar de los holocaustos que habían construido un sacrificio conforme a la Ley. (I Macabeos 4, 53)

  • El pueblo entero se postró rostro en tierra, y adoró y bendijo al Cielo que los había conducido al triunfo. (I Macabeos 4, 55)

  • Al ver que el ataque se había iniciado y que un inmenso griterío y sonido de trompetas se levantaba de la ciudad hasta el cielo, (I Macabeos 5, 31)

  • Después de estos acontecimientos, juntó Timoteo un nuevo ejército y acampó frente a Rafón, al otro lado del torrente. (I Macabeos 5, 37)

  • Levantad, pues, ahora la voz al Cielo para salvaros de las manos de vuestros enemigos.» (I Macabeos 9, 46)

  • porque contamos con el auxilio del Cielo que, viniendo en nuestra ayuda, nos ha librado de nuestros enemigos y a ellos los ha humillado. (I Macabeos 12, 15)

  • pero ahora ya estoy viejo mientras que vosotros, por la misericordia del Cielo, estáis en buena edad. Ocupad, pues, mi puesto y el de mi hermano, salid a combatir por nuestra nación y que el auxilio del Cielo sea con vosotros.» (I Macabeos 16, 3)

  • Como Moisés oró al Señor y bajó del cielo fuego, que devoró las ofrendas del sacrificio, así también oró Salomón y bajó fuego que consumió los holocaustos. (II Macabeos 2, 10)

  • como había prometido por la Ley, el mismo Dios, como esperamos, se apiadará pronto de nosotros y nos reunirá de todas partes bajo el cielo en el Lugar Santo; pues nos ha sacado de grandes males y ha purificado el Lugar. (II Macabeos 2, 18)


"Pense na felicidade que está reservada para nós no Paraíso". São Padre Pio de Pietrelcina