Encontrados 430 resultados para: Lista De Naciones
Te dispersaré entre las naciones, te esparciré por los países, borraré la impureza que hay en medio de ti, (Ezequiel 22, 15)
por ti misma te verás profanada a los ojos de las naciones, y sabrás que yo soy Yahveh. (Ezequiel 22, 16)
te han acarreado todo esto, por haberte prostituido a las naciones, por haberte contaminado con sus basuras. (Ezequiel 23, 30)
por eso, he aquí que yo extiendo mi mano contra ti y te entregaré al saqueo de las naciones, te extirparé de entre los pueblos y te exterminaré de entre los países. Te destruiré, y sabrás que yo soy Yahveh. (Ezequiel 25, 7)
Así dice el Señor Yahveh: Porque Moab y Seír han dicho: «Mirad, la casa de Judá es igual que todas las naciones», (Ezequiel 25, 8)
A los hijos de Oriente, además de los ammonitas, la entrego en posesión, para que no se recuerde más entre las naciones. (Ezequiel 25, 10)
por eso, así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy contra ti, Tiro. Voy a hacer subir contra ti a naciones numerosas, como el mar hace subir sus olas. (Ezequiel 26, 3)
Quedará, en medio del mar, como un secadero de redes. Porque he hablado yo, oráculo del Señor Yahveh. Tiro será presa propicia para las naciones. (Ezequiel 26, 5)
por eso, he aquí que yo traigo contra ti extranjeros, los más bárbaros entre las naciones. Desenvainarán la espada contra tu linda sabiduría, y profanarán tu esplendor; (Ezequiel 28, 7)
Así dice el Señor Yahveh: Cuando yo reúna a la casa de Israel de en medio de los pueblos donde está dispersa, manifestaré en ellos mi santidad a los ojos de las naciones. Habitarán en la tierra que yo di a mi siervo Jacob; (Ezequiel 28, 25)
Yo haré del país de Egipto una desolación en medio de países desolados; sus ciudades serán una desolación entre ciudades en ruinas, durante cuarenta años. Dispersaré a los egipcios entre las naciones y los esparciré por los países. (Ezequiel 29, 12)
Egipto será el más modesto de los reinos y no se alzará más sobre las naciones; le haré pequeño para que no vuelva a imponerse a las naciones. (Ezequiel 29, 15)