Encontrados 1821 resultados para: Ley Del Señor
Quiero darte gracias, Señor, Rey, y alabarte, oh Dios mi salvador, a tu nombre doy gracias. (Eclesiástico 51, 1)
Entonces me acordé de tu misericordia, Señor, y de tu actuación desde la eternidad, que tú levantas a los que en ti esperan, y los salvas de la mano de enemigos. (Eclesiástico 51, 8)
Clamé al Señor, padre de mi Señor: «No me abandones en días de tribulación, en la hora de los orgullosos, cuando no hay socorro. Alabaré tu nombre sin cesar, te cantaré en acción de gracias.» (Eclesiástico 51, 10)
Por eso te daré gracias y te alabaré, bendeciré el nombre del Señor. (Eclesiástico 51, 12)
Me dio el Señor una lengua en recompensa, y con ella le alabaré. (Eclesiástico 51, 22)
Que vuestra alma se recree en la misericordia del Señor, no os avergoncéis de su alabanza. (Eclesiástico 51, 29)
Por eso - oráculo del Señor Yahveh Sebaot, el Fuerte de Israel -: ¡Ay! Voy a desquitarme de mis contrarios, voy a vengarme de mis enemigos. (Isaías 1, 24)
Pues he aquí que el Señor Yahveh Sebaot está quitando de Jerusalén y de Judá todo sustento y apoyo: (todo sustento de pan y todo sustento de agua); (Isaías 3, 1)
Pero ¿qué os importa? Machacáis a mi pueblo y moléis el rostro de los pobres» - oráculo del Señor Yahveh Sebaot -. (Isaías 3, 15)
rapará el Señor el cráneo de las hijas de Sión, y Yahveh destapará su desnudez. (Isaías 3, 17)
Aquel día quitará el Señor el adorno de las ajorcas, los solecillos y las lunetas; (Isaías 3, 18)
Cuando haya lavado el Señor la inmundicia de las hijas de Sión, y las manchas de sangre de Jerusalén haya limpiado del interior de ella con viento justiciero y viento abrasador, (Isaías 4, 4)