Encontrados 1985 resultados para: Hijo Amado
tu paladar como vino generoso! El va derecho hacia mi amado, como fluye en los labios de los que dormitan. (Cantar 7, 10)
Yo soy para mi amado, y hacia mí tiende su deseo. (Cantar 7, 11)
¡Oh, ven, amado mío, salgamos al campo! Pasaremos la noche en las aldeas. (Cantar 7, 12)
Las mandrágoras exhalan su fragancia. A nuestras puertas hay toda suerte de frutos exquisitos. Los nuevos, igual que los añejos, los he guardado, amado mío, para ti. (Cantar 7, 14)
¿Quién es ésta que sube del desierto, apoyada en su amado? Debajo del manzano te desperté, allí donde te concibió tu madre, donde concibió la que te dio a luz. (Cantar 8, 5)
¡Huye, amado mío, sé como la gacela o el joven cervatillo, por los montes de las balsameras! (Cantar 8, 14)
Se gloría de tener el conocimiento de Dios y se llama a sí mismo hijo del Señor. (Sabiduría 2, 13)
Pues si el justo es hijo de Dios, él le asistirá y le librará de las manos de sus enemigos. (Sabiduría 2, 18)
Agradó a Dios y fue amado, y como vivía entre pecadores, fue trasladado. (Sabiduría 4, 10)
Que soy un siervo tuyo, hijo de tu sierva, un hombre débil y de vida efímera, poco apto para entender la justicia y las leyes. (Sabiduría 9, 5)
En la confusión que siguió a la común perversión de las naciones, ella conoció al justo, le conservó irreprochable ante Dios y le mantuvo firme contra el entrañable amor a su hijo. (Sabiduría 10, 5)
Un padre atribulado por un luto prematuro encarga una imagen del hijo malogrado; al hombre muerto de ayer, hoy como un dios le venera y transmite a los suyos misterios y ritos. (Sabiduría 14, 15)