Encontrados 3490 resultados para: Habitar En La Casa Del Señor
Saúl se acercó a Samuel en medio de la puerta, y le dijo: «Indícame, por favor, dónde está la casa del vidente.» (I Samuel 9, 18)
No te preocupes por las asnas que perdiste hace tres días, porque ya han aparecido. Por lo demás, ¿para quién es lo mejor de Israel? ¿No es para ti y para la casa de tu padre?» (I Samuel 9, 20)
Y cuando salió del trance se fue a casa. (I Samuel 10, 13)
Samuel dictó al pueblo el fuero real y lo puso por escrito, depositándolo delante de Yahveh, y despidió Samuel a cada cual a su casa. (I Samuel 10, 25)
También Saúl se fue a su casa, a Guibeá; le acompañaron algunos valientes a quienes Dios tocó el corazón. (I Samuel 10, 26)
Partió Samuel para Ramá, y Saúl subió a su casa en Guibeá de Saúl. (I Samuel 15, 34)
permítenos, señor, que tus siervos que están en tu presencia te busquen un hombre que sepa tocar la cítara, y cuando te asalte el espíritu malo de Dios tocará y te hará bien.» (I Samuel 16, 16)
Los hombres de Israel decían: «¿Habéis visto a este hombre que sube? Sube a provocar a Israel. A quien lo mate colmará el rey de grandes riquezas y le dará su hija y librará de tributo la casa de su padre en Israel.» (I Samuel 17, 25)
Le retuvo Saúl aquel día y no le permitió regresar a casa de su padre. (I Samuel 18, 2)
Al día siguiente se apoderó de Saúl un espíritu malo de Dios y deliraba en medio de la casa; David tocaba como otras veces. Tenía Saúl la lanza en la mano. (I Samuel 18, 10)
Dijo David a Saúl: «¿Quién soy yo y cuál es mi linaje, la casa de mi padre en Israel, para ser yerno del rey?» (I Samuel 18, 18)
Temió Saúl, pues sabía que Yahveh estaba con David y que toda la casa de Israel le amaba. (I Samuel 18, 28)