Encontrados 656 resultados para: Fruto Del Espíritu
El niño crecía y su espíritu se fortalecía; vivió en los desiertos hasta el día de su manifestación a Israel. (Lucas 1, 80)
Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. (Lucas 2, 25)
Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor. (Lucas 2, 26)
Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, (Lucas 2, 27)
Y ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.» (Lucas 3, 9)
respondió Juan a todos, diciendo: «Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. El os bautizará en Espíritu Santo y fuego. (Lucas 3, 16)
y bajó sobre él el Espíritu Santo en forma corporal, como una paloma; y vino una voz del cielo: «Tú eres mi hijo; yo hoy te he engendrado.» (Lucas 3, 22)
Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto, (Lucas 4, 1)
Jesús volvió a Galilea por la fuerza del Espíritu, y su fama se extendió por toda la región. (Lucas 4, 14)
El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos (Lucas 4, 18)
Había en la sinagoga un hombre que tenía el espíritu de un demonio inmundo, y se puso a gritar a grandes voces: (Lucas 4, 33)
«Porque no hay árbol bueno que dé fruto malo y, a la inversa, no hay árbol malo que dé fruto bueno. (Lucas 6, 43)