Mosaico decorativo

Encontrados 390 resultados para: Espada Do Espírito

  • Inmediatamente Judas hizo que su ejército tomara el camino de Bosorá, a través del desierto; tomó la ciudad y después de pasar a filo de espada a todo varón y de saquearla por completo, la incendió. (I Macabeos 5, 28)

  • Hizo pasar a filo de espada a todos los varones, la arrasó, la saqueó, y atravesó la ciudad por encima de los cadáveres. (I Macabeos 5, 51)

  • toma vengaza de este hombre y de su ejército y caigan bajo la espada. Acuérdate, de sus blasfemias y no les des tregua.» (I Macabeos 7, 38)

  • Salió gente de todos los pueblos judíos del contorno y, envolviéndoles, les obligaron a volverse los unos sobre los otros. Todos cayeron a espada; no quedó ni uno de ellos. (I Macabeos 7, 46)

  • «Felicidad a los romanos y a la nación de los judíos por mar y tierra para siempre. Lejos de ellos la espada y el enemigo. (I Macabeos 8, 23)

  • Así descansó la espada en Israel. Jonatán se estableció en Mikmas, comenzó a juzgar al pueblo e hizo desaparecer de Israel a los impíos. (I Macabeos 9, 73)

  • Los muertos por la espada y los abrasados por el fuego fueron unos 8.000 hombres. (I Macabeos 10, 85)

  • Pero apenas entró Jonatán en Tolemaida cuando los tolemaiditas cerraron las puertas, le apresaron a él y pasaron a filo de espada a cuantos con él habían entrado. (I Macabeos 12, 48)

  • Cuando las tropas estaban a punto de apoderarse de la torre, forzando la puerta del patio y con orden de prender fuego e incendiar las puertas, Razías, acosado por todas partes, se echó sobre la espada. (II Macabeos 14, 41)

  • Jeremías, tendiendo su diestra, había entregado a Judas una espada de oro, y al dársela había pronunciado estas palabras: (II Macabeos 15, 15)

  • «Recibe, como regalo de parte de Dios, esta espada sagrada, con la que destrozarás a los enemigos.» (II Macabeos 15, 16)

  • pero al fin es amarga como el ajenjo, mordaz como espada de dos filos. (Proverbios 5, 4)


"Pense na felicidade que está reservada para nós no Paraíso". São Padre Pio de Pietrelcina