Encontrados 1608 resultados para: Eli
Elifaz de Temán, Bildad de Sáaj, y Sofar de Naamat fueron a cumplir la orden de Yahveh. Y Yahveh atendió a Job. (Job 42, 9)
la cuerda me asigna un recinto de delicias, mi heredad es preciosa para mí. (Salmos 16, 6)
Me enseñarás el caminó de la vida, hartura de goces, delante de tu rostro, a tu derecha, delicias para siempre. (Salmos 16, 11)
Las olas de la muerte me envolvían, me espantaban las trombas de Belial, (Salmos 18, 5)
Guarda también a tu siervo del orgullo, no tenga dominio sobre mí. Entonces seré irreprochable, de delito grave exento. (Salmos 19, 14)
Nun. su alma mora en la felicidad, y su estirpe poseerá la tierra. (Salmos 25, 13)
Dichoso el hombre a quien Yahveh no le cuenta el delito, y en cuyo espíritu no hay fraude. (Salmos 32, 2)
¡Feliz la nación cuyo Dios es Yahveh, el pueblo que se escogió por heredad! (Salmos 33, 12)
Se sacian de la grasa de tu Casa, en el torrente de tus delicias los abrevas; (Salmos 36, 9)
ten tus delicias en Yahveh, y te dará lo que pida tu corazón. (Salmos 37, 4)
Tenme piedad, oh Dios, según tu amor, por tu inmensa ternura borra mi delito, (Salmos 51, 3)
Pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mí; (Salmos 51, 5)