Mosaico decorativo

Encontrados 1020 resultados para: David Maldito

  • Natán habló a David según todas estas palabras y esta visión. (II Samuel 7, 17)

  • El rey David entró, y se sentó ante Yahveh y dijo: «¿Quien soy yo, señor mío Yahveh, y qué mi casa, que me has traído hasta aquí? (II Samuel 7, 18)

  • ¿Qué más podrá David añadir a estas palabras? Tú me tienes conocido, Señor Yahveh. (II Samuel 7, 20)

  • Sea tu nombre por siempre engrandecido; que se diga: Yahveh Sebaot es Dios de Israel; y que la casa de tu siervo David subsista en tu presencia, (II Samuel 7, 26)

  • Después de esto, batió David a los filisteos y los humilló; tomó David a Gat y sus dependencias de manos de los filisteos... (II Samuel 8, 1)

  • Batió también a los moabitas y los midió con la cuerda, haciendo que se echaran en tierra; midió dos cuerdas y los condenó a muerte, y una cuerda llena la dejó con vida. Los moabitas quedaron sometidos a David, pagando tributo. (II Samuel 8, 2)

  • David batió a Hadadézer, hijo de Rejob, rey de Sobá, cuando iba a imponerse su dominio en el Río. (II Samuel 8, 3)

  • David le apresó 1.700 hombres de carro y 20.000 de a pie y desjarretó toda la cabellería de los carros reservando cien tiros. (II Samuel 8, 4)

  • Los arameos de Damasco vinieron en socorro de Hadadézer, rey de Sobá: pero David causó 22.000 bajas a los arameos. (II Samuel 8, 5)

  • Y estableció David gobernadores en Aram de Damasco. Los arameos quedaron sometidos a David, pagando tributo; Yahveh hizo triunfar a David por dondequiera que iba. (II Samuel 8, 6)

  • Tomó David los escudos de oro que llevaban los servidores de Hadadézer y los llevó a Jerusalén. (II Samuel 8, 7)

  • Tou, rey de Jamat, supo que David había derrotado a todas las fuerzas de Hadadézer, (II Samuel 8, 9)


"O trabalho é tão sagrado como a oração". São Padre Pio de Pietrelcina