Encontrados 984 resultados para: Corazón Puro
El corazón perverso da tristeza, pero el hombre de experiencia le da su merecido. (Eclesiástico 36, 20)
Y mantén firme el consejo de tu corazón, que nadie es para ti más fiel que él. (Eclesiástico 37, 13)
Raíz de los pensamientos es el corazón, de él salen cuatro ramas: (Eclesiástico 37, 17)
Aparta las faltas, endereza tus manos, y de todo pecado purifica el corazón. (Eclesiástico 38, 10)
Porque de la tristeza sale la muerte, la tristeza del corazón enerva las fuerzas. (Eclesiástico 38, 18)
En la adversidad permanece también la tristeza, una vida de miseria va contra el corazón. (Eclesiástico 38, 19)
No des tu corazón a la tristeza, evítala acordándote del fin. (Eclesiástico 38, 20)
Aplica su corazón a abrir surcos, y sus vigilias a cebar terneras. (Eclesiástico 38, 26)
De igual modo todo obrero o artesano, que trabaja día y noche; los que graban las efigies de los sellos, y su afán se centra en variar los detalles; ponen todo su corazón en igualar el modelo y gastan sus vigilias en rematar la obra. (Eclesiástico 38, 27)
También el herrero sentado junto al yunque, atento a los trabajos del hierro; el vaho del fuego sus carnes derrite, en el calor de la fragua se debate, el ruido del martillo le ensordece, y en el modelo del objeto tiene fijos sus ojos; pone su corazón en concluir sus obras, y sus vigilias en adornarlas al detalle. (Eclesiástico 38, 28)
con su brazo moldea la arcilla, con sus pies vence su resistencia; pone su corazón en acabar el barnizado, y gasta sus vigilias en limpiar el horno. (Eclesiástico 38, 30)
Aplica su corazón a ir bien de mañana donde el Señor su Hacedor; suplica ante el Altísimo, abre su boca en oración y por sus pecados suplica. (Eclesiástico 39, 5)