Mosaico decorativo

Encontrados 442 resultados para: Agua De La Roca

  • Llegó la gente de Absalón a la casa, donde la mujer, y dijeron: «¿Dónde están Ajimaas y Jonatán?» La mujer respondió: «Han pasado más allá hacia el agua.» Buscaron, pero no hallaron nada y se volvieron a Jerusalén. (II Samuel 17, 20)

  • Después que se fueron, subieron ellos del pozo y fueron a avisar al rey David diciéndole: «Llevantos y pasad aprisa el agua, porque este consejo les ha dado Ajitófel contra vosotros.» (II Samuel 17, 21)

  • Rispá, hija de Ayyá, tomó un sayal y se lo tendía sobre la roca desde el comienzo de la siega hasta que cayeron sobre ellos las lluvias del cielo; no dejaba que se pararan junto a ellos las aves del cielo por el día ni las bestias del campo por la noche. (II Samuel 21, 10)

  • Dijo: Yahveh, mi roca, y mi baluarte, mi liberador, (II Samuel 22, 2)

  • Pues ¿quién es Dios, fuera de Yahveh? ¿Quién Roca, sino sólo nuestro Dios? (II Samuel 22, 32)

  • ¡Viva Yahveh bendita sea mi Roca, el Dios de mi salvación sea ensalzado! (II Samuel 22, 47)

  • El Dios de Jacob ha hablado, me ha dicho la Roca de Israel. El justo que gobierna a los hombres, que gobierna en el temor de Dios, (II Samuel 23, 3)

  • David expresó este deseo: «¡Quién me diera a beber agua de la cisterna que hay a la puerta de Bélen!» (II Samuel 23, 15)

  • Rompieron entonces los Tres héroes por el campamento de los filisteos y sacaron agua de la cisterna que hay a la puerta de Bélen, se la llevaron y la ofrecieron a David, pero él no quiso beberla, sino que la derramó como libación a Yahveh, (II Samuel 23, 16)

  • Dijo el hombre de Dios al rey: «Aunque me dieras la mitad de tu casa no entraré contigo y no comeré ni beberé agua en este lugar, (I Reyes 13, 8)

  • porque así me lo ha ordenado la palabra de Yahveh: No comerás pan ni beberás agua ni volverás por el camino por el que has ido.» (I Reyes 13, 9)

  • Respondió: «No puedo volver contigo ni puedo comer pan ni beber agua en este lugar (I Reyes 13, 16)


"Não queremos aceitar o fato de que o sofrimento é necessário para nossa alma." São Padre Pio de Pietrelcina