Mosaico decorativo

Encontrados 835 resultados para: últimos Días

  • tres años de hambre, o tres meses de derrotas ante tus enemigos, con la espada de tus enemigos a la espalda, o bien tres días durante los cuales la espada de Yahveh y la peste anden por la tierra y el ángel de Yahveh haga estragos en todo el territorio de Israel. Ahora, pues, mira qué debo responder al que me envía.» (I Crónicas 21, 12)

  • Mira que te va a nacer un hijo, que será hombre de paz; le concederé paz con todos sus enemigos en derredor, porque Salomón será su nombre y en sus días concederé paz y tranquilidad a Israel. (I Crónicas 22, 9)

  • Viejo ya David y colmado de días, proclamó a su hijo Salomón rey de Israel. (I Crónicas 23, 1)

  • Porque forasteros y huéspedes somos delante de ti, como todos nuestros padres; como sombras son nuestros días sobre la tierra y no hay esperanza. (I Crónicas 29, 15)

  • Murió en buena vejez, lleno de días, riqueza y gloria; y en su lugar reinó su hijo Salomón. (I Crónicas 29, 28)

  • para que teman y sigan tus caminos todos los días que vivan sobre la haz de la tierra que has dado a nuestros padres. (II Crónicas 6, 31)

  • Entonces Salomón celebró la fiesta durante siete días y con él todo Israel, en magna asamblea, venida desde la Entrada de Jamat hasta el Torrente de Egipto. (II Crónicas 7, 8)

  • El día octavo tuvo lugar la asamblea solemne, pues habían hecho la dedicación del altar por siete días, de manera que la fiesta duró siete días. (II Crónicas 7, 9)

  • pues ahora he escogido y santificado esta Casa, para que en ella permanezca mi Nombre por siempre. Allí estarán mis ojos y mi corazón todos los días. (II Crónicas 7, 16)

  • El les dijo: «Volved a mí de aquí a tres días.» Y el pueblo se fue. (II Crónicas 10, 5)

  • Jeroboam ya no tuvo fuerza en los días de Abías, pues Yahveh le hirió y murió. (II Crónicas 13, 20)

  • Pero no desaparecieron los altos de en medio de Israel, aun cuando el corazón de Asá fue perfecto todos sus días. (II Crónicas 15, 17)


"Que Jesus reine sempre soberano no seu coração." São Padre Pio de Pietrelcina