Encontrados 3505 resultados para: ŅC√≥mo

  • Y dijo Dios: ¬ęHagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alima√Īas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra. (G√©nesis 1, 26)

  • Dijo Dios: ¬ęVed que os he dado toda hierba de semilla que existe sobre la haz de toda la tierra, as√≠ como todo √°rbol que lleva fruto de semilla; para vosotros ser√° de alimento. (G√©nesis 1, 29)

  • Y Yahveh Dios form√≥ del suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo y los llev√≥ ante el hombre para ver c√≥mo los llamaba, y para que cada ser viviente tuviese el nombre que el hombre le diera. (G√©nesis 2, 19)

  • La serpiente era el m√°s astuto de todos los animales del campo que Yahveh Dios hab√≠a hecho. Y dijo a la mujer: ¬ę¬ŅC√≥mo es que Dios os ha dicho: No com√°is de ninguno de los √°rboles del jard√≠n?¬Ľ (G√©nesis 3, 1)

  • Es que Dios sabe muy bien que el d√≠a en que comiereis de √©l, se os abrir√°n los ojos y ser√©is como dioses, conocedores del bien y del mal.¬Ľ (G√©nesis 3, 5)

  • Y como viese la mujer que el √°rbol era bueno para comer, apetecible a la vista y excelente para lograr sabidur√≠a, tom√≥ de su fruto y comi√≥, y dio tambi√©n a su marido, que igualmente comi√≥. (G√©nesis 3, 6)

  • Y dijo Yahveh Dios: ¬ę¬°He aqu√≠ que el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, en cuanto a conocer el bien y el mal! Ahora, pues, cuidado, no alargue su mano y tome tambi√©n del √°rbol de la vida y comiendo de √©l viva para siempre.¬Ľ (G√©nesis 3, 22)

  • ¬ŅNo es cierto que si obras bien podr√°s alzarlo? Mas, si no obras bien, a la puerta est√° el pecado acechando como fiera que te codicia, y a quien tienes que dominar.¬Ľ (G√©nesis 4, 7)

  • Conoci√≥ Ca√≠n a su mujer, la cual concibi√≥ y dio a luz a Henoc. Estaba construyendo una ciudad, y la llam√≥ Henoc, como el nombre de su hijo. (G√©nesis 4, 17)

  • As√≠ es como la har√°s: longitud del arca, trescientos codos; su anchura, cincuenta codos; y su altura, treinta codos. (G√©nesis 6, 15)

  • sendas parejas de cada especie entraron con No√© en el arca, machos y hembras, como hab√≠a mandado Dios a No√©.) (G√©nesis 7, 9)

  • En aquel mismo d√≠a entr√≥ No√© en el arca, como tambi√©n los hijos de No√©, Sem, Cam y Jafet, y la mujer de No√©, y las tres mujeres de sus hijos; (G√©nesis 7, 13)


‚ÄúN√£o h√° nada mais inaceit√°vel do que uma mulher caprichosa, fr√≠vola e arrogante, especialmente se √© casada. Uma esposa crist√£ deve ser uma mulher de profunda piedade em rela√ß√£o a Deus, um anjo de paz na fam√≠lia, digna e agrad√°vel em rela√ß√£o ao pr√≥ximo.‚ÄĚ S√£o Padre Pio de Pietrelcina