Encontrados 94 resultados para: malvado

  • Casualmente se encontraba allí un malvado llamado Seba, hijo de Bicrí, un benjaminita. Él tocó la trompeta y exclamó: (II Samuel 20, 1)

  • Porque Sara se había casado siete veces, pero el malvado demonio Asmodeo había matado a sus maridos, uno después de otro, antes de que tuvieran relaciones con ella. La esclava le dijo: "¡Eres tú la que matas a tus maridos! ¡Te has casado con siete y ni uno solo te ha dado su nombre! (Tobías 3, 8)

  • y fue enviado Rafael para curar a los dos: para quitar las manchas blancas de los ojos de Tobit, a fin de que viera con ellos la luz de Dios, y para dar a Sara, hija de Ragüel, como esposa a Tobías, hijo de Tobit, librándola del malvado demonio Asmodeo. Porque Tobías tenía derecho a ser su esposo, antes que todos los demás pretendientes. En aquel mismo momento, Tobit volvía del patio al interior de su casa, y Sara, hija de Ragüel, bajaba de la habitación alta. (Tobías 3, 17)

  • ¡Todo es igual! Por eso digo: "Él extermina al íntegro y al malvado". (Job 9, 22)

  • Si un país cae en manos de un malvado, pone un velo sobre el rostro de los jueces: si no es él, ¿quién otro puede ser? (Job 9, 24)

  • El malvado se atormenta todos los días de su vida, muy pocos años están reservados al hombre cruel; (Job 15, 20)

  • Sí, la luz del malvado se extingue y la llama de su fuego no brilla más. (Job 18, 5)

  • Esta es la porción que Dios asigna al malvado, la herencia que le tiene destinada. (Job 20, 29)

  • Cosechan en el campo del impío, vendimian la viña del malvado. (Job 24, 6)

  • ¡Que mi enemigo tenga la suerte del malvado, y mi adversario, la del hombre injusto! (Job 27, 7)

  • Esta es la parte que Dios asigna al malvado y la herencia que los violentos reciben del Todopoderoso. (Job 27, 13)

  • Él no deja vivir al malvado y hace justicia a los oprimidos. (Job 36, 6)


“Todas as percepções humanas, de onde quer que venham, incluem o bem e o mal. É necessário saber determinar e assimilar todo o bem e oferecê-lo a Deus, e eliminar todo o mal.” São Padre Pio de Pietrelcina