Encontrados 44 resultados para: dientes

  • Sus ojos están oscurecidos por el vino, y sus dientes blanqueados por la leche. (Génesis 49, 12)

  • La carne estaba todavía entre sus dientes, sin masticar, cuando la ira del Señor se encendió contra el pueblo, y el Señor lo castigó con una enorme mortandad. (Números 11, 33)

  • Quedarán extenuados por el hambre, consumidos por la fiebre y la peste maligna; enviaré contra ellos los dientes de las fieras y el veneno de reptiles que se arrastran sobre el polvo. (Deuteronomio 32, 24)

  • ni respetaban los deberes de los sacerdotes para con el pueblo. Cada vez que alguien ofrecía un sacrificio, venía el servidor del sacerdote con un tenedor de tres dientes en la mano, mientras se cocía la carne. (I Samuel 2, 13)

  • Los leones cesan de rugir y bramar y los dientes de sus cachorros son quebrados; (Job 4, 10)

  • Su ira me desgarra y me hostiga, él rechina sus dientes contra mí. Mi adversario me atraviesa con la mirada; (Job 16, 9)

  • Los huesos se me pegan a la piel y se me desprenden los dientes de las encías. (Job 19, 20)

  • Rompía las mandíbulas del injusto y le hacía soltar la presa de sus dientes. (Job 29, 17)

  • ¡Levántate, Señor! ¡Sálvame, Dios mío! Tú golpeas en la mejilla a mis enemigos y rompes los dientes de los malvados. (Salmos 3, 8)

  • se burlaban de mí con crueldad y rechinaban contra mí sus dientes. (Salmos 35, 16)

  • El malvado urde intrigas contra el justo, y al verlo, rechinan sus dientes; (Salmos 37, 12)

  • Yo estoy tendido en medio de leones que devoran con avidez a los hombres; sus dientes son lanzas y flechas, su lengua, una espada afilada. (Salmos 57, 5)


“Não queremos aceitar o fato de que o sofrimento é necessário para nossa alma e de que a cruz deve ser o nosso pão cotidiano. Assim como o corpo precisa ser nutrido, também a alma precisa da cruz, dia a dia, para purificá-la e desapegá-la das coisas terrenas. Não queremos entender que Deus não quer e não pode salvar-nos nem santificar-nos sem a cruz. Quanto mais Ele chama uma alma a Si, mais a santifica por meio da cruz.” São Padre Pio de Pietrelcina