Encontrados 1038 resultados para: Victoria De David
Sin embargo, David conquistó la fortaleza de Sión, es decir, la Ciudad de David. (II Samuel 5, 7)
Aquel día, él había dicho: "El que quiera derrotar a los jebuseos, que se meta por el canal. En cuanto a los ciegos y a los inválidos, David siente aversión por ellos". Por eso se dice: "El ciego y el lisiado no entrarán en la Casa". (II Samuel 5, 8)
David se instaló en la fortaleza, y la llamó Ciudad de David. Luego construyó la ciudad en derredor, desde el Terraplén hacia el interior. (II Samuel 5, 9)
Así David se iba engrandeciendo cada vez más, y el Señor, el Dios de los ejércitos, estaba con él. (II Samuel 5, 10)
Jirám, rey de Tiro, envió una embajada a David, con madera de cedro, carpinteros y talladores de piedra, para que le edificaran una casa. (II Samuel 5, 11)
David reconoció entonces que el Señor lo había confirmado como rey de Israel y que había enaltecido su realeza por amor a su pueblo Israel. (II Samuel 5, 12)
David tomó otras concubinas y esposas después que llegó de Hebrón, y le nacieron más hijos e hijas. (II Samuel 5, 13)
Cuando los filisteos oyeron que habían ungido a David rey de Israel, subieron todos para atacarlo. David se enteró y bajó al refugio. (II Samuel 5, 17)
Entonces David consultó al Señor, diciendo: "¿Debo subir contra los filisteos? ¿Los entregarás en mis manos?". El Señor respondió a David: "Sube, porque ciertamente pondré a los filisteos en tus manos". (II Samuel 5, 19)
En seguida David se dirigió hacia Baal Perasím, y allí los derrotó. David dijo: "El Señor ha abierto ante mí una brecha entre mis enemigos, como una brecha abierta por las aguas". Por eso aquel lugar se llamó Baal Perasím, que significa "Señor de las brechas". (II Samuel 5, 20)
Como los filisteos habían abandonado allí sus ídolos, David y sus hombres se los llevaron. (II Samuel 5, 21)
David consultó al Señor, y él respondió: "No subas de frente; da una vuelta por detrás de ellos, y atácalos por el lado de las moreras. (II Samuel 5, 23)