Encontrados 3287 resultados para: Tierra De Israel
Pero si el cuñado se niega a tomarla por esposa, ella subirá a la puerta de la ciudad donde están los ancianos, y dirá: "Mi cuñado se niega a perpetuar en Israel el nombre de su hermano; y no está dispuesto a cumplir en mi favor sus deberes de cuñado". (Deuteronomio 25, 7)
Y en adelante, se lo apodará en Israel: "Casa del descalzo". (Deuteronomio 25, 10)
Por eso, cuando el Señor, tu Dios, te libre definitivamente de todos los enemigos que están a tu alrededor, en la tierra que él te dará en herencia, borrarás de todas partes el recuerdo de Amalec. ¡No lo olvides! (Deuteronomio 25, 19)
Cuando entres en la tierra que el Señor, tu Dios, te da en herencia, cuando tomes posesión de ella y te establezcas allí, (Deuteronomio 26, 1)
recogerás las primicias de todos los frutos que extraigas de la tierra que te da el Señor, tu Dios, las pondrás en una canasta, y las llevarás al lugar elegido por el Señor, tu Dios, para constituirlo morada de su Nombre. (Deuteronomio 26, 2)
Entonces te presentarás al sacerdote que esté en funciones en aquellos días, y le dirás: "Yo declaro hoy ante el Señor, tu Dios, que he llegado a la tierra que él nos dio, porque así lo había jurado a nuestros padres". (Deuteronomio 26, 3)
Él nos trajo a este lugar y nos dio esta tierra que mana leche y miel. (Deuteronomio 26, 9)
Inclínate desde tu santa morada, desde lo alto del cielo, y bendice a tu pueblo Israel y a la tierra que nos diste -esa tierra que mana leche y miel- como lo habías jurado a nuestros padres". (Deuteronomio 26, 15)
Moisés y los ancianos de Israel dieron esta orden al pueblo: Observa íntegramente el mandamiento que hoy les prescribo. (Deuteronomio 27, 1)
El día en que crucen el Jordán para ir a la tierra que el Señor, tu Dios, te da, erigirás unas piedras, bien grandes, las blanquearás con cal, (Deuteronomio 27, 2)
y escribirás en ellas todas las palabras de esta Ley. Harás esto cuando cruces el Jordán para entrar en el país que te da el Señor, tu Dios -esa tierra que mana leche y miel- como el Señor, el Dios de tus padres te lo ha prometido. (Deuteronomio 27, 3)
Después, Moisés y los sacerdotes levitas se dirigieron a todo Israel en estos términos: "Calla, Israel, y escucha. Hoy te has convertido en el pueblo del Señor, tu Dios. (Deuteronomio 27, 9)