Encontrados 559 resultados para: Tiempo
Porque dentro de poco, de muy poco tiempo, se acabará mi furor contra ti, y mi ira los destruirá. (Isaías 10, 25)
Esta es la palabra que el Señor pronunció hace tiempo sobre Moab. (Isaías 16, 13)
En aquel tiempo, se llevarán dones al Señor de los ejércitos de parte de un pueblo esbelto y bronceado, de un pueblo temible de cerca y de lejos, de una nación vigorosa y dominadora, cuyo país está surcado de ríos: se llevarán hasta el lugar donde reside el Nombre del Señor de los ejércitos, a la Montaña de Sión. (Isaías 18, 7)
en ese mismo tiempo, el Señor habló por medio de Isaías, hijo de Amós, diciendo: "Ve, despójate del sayal que llevas ceñido, y quítate las sandalias de los pies". Él lo hizo así, y anduvo desnudo y descalzo. (Isaías 20, 2)
hicieron un depósito entre los dos muros para las aguas de la cisterna antigua. ¡Pero no se fijaron en el que hacía todo eso, ni miraron al que lo planeó hace mucho tiempo! (Isaías 22, 11)
¿No falta poco, muy poco tiempo, para que el Líbano se vuelva un vergel y el vergel parezca un bosque? (Isaías 29, 17)
Ahora ve, escribe esto en una tabla, delante de ellos, e inscríbelo en un libro: que sirva de testimonio perpetuo para el tiempo futuro. (Isaías 30, 8)
Porque la hoguera está preparada hace tiempo, está dispuesta también para el rey: se ha hecho una pira profunda y ancha, con fuego y leña en abundancia, y el soplo del Señor la encenderá como un torrente de azufre. (Isaías 30, 33)
Señor, ten piedad de nosotros, nosotros esperamos en ti. Sé nuestro brazo cada mañana y nuestra salvación en el tiempo de la angustia. (Isaías 33, 2)
¿No lo has oído? Hace mucho tiempo que lo he preparado: lo he planeado desde los tiempos antiguos y ahora lo llevo a cabo. Así, tú has reducido a un montón de ruinas las ciudades fortificadas. (Isaías 37, 26)
En aquel tiempo, Merodac Baladán, hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió una carta y un presente a Ezequías, al enterarse de que se había restablecido de su enfermedad. (Isaías 39, 1)
Hablen al corazón de Jerusalén y anúncienle que su tiempo de servicio se ha cumplido, que su culpa está paga, que ha recibido de la mano del Señor doble castigo por todos sus pecados. (Isaías 40, 2)