Mosaico decorativo

Encontrados 366 resultados para: Suceder A Saúl

  • Entonces fue él personalmente a Ramá. Al llegar a la gran cisterna que está en Secú, Saúl preguntó: "¿Dónde están Samuel y David?". "Están en Naiot, cerca de Ramá", le respondieron. (I Samuel 19, 22)

  • También él se despojó de su ropa y estuvo en trance delante de Samuel. Luego cayó rendido, y estuvo desnudo todo aquel día y aquella noche. Por eso se suele decir: "¿También Saúl está entre los profetas?". (I Samuel 19, 24)

  • Como lo hacía habitualmente, ocupó su asiento contra la pared, Jonatán se puso enfrente y Abner se sentó al lado de Saúl; pero el puesto de David quedó vacío. (I Samuel 20, 25)

  • Ese día Saúl no dijo nada, porque pensó: "Debe ser una casualidad; seguramente no se ha purificado y se encuentra en estado de impureza". (I Samuel 20, 26)

  • Pero al día siguiente de la luna nueva, el segundo día, el puesto de David aún estaba vacío. Saúl dijo a su hijo Jonatán: "¿Por qué el hijo de Jesé no ha venido al banquete ni ayer ni hoy?". (I Samuel 20, 27)

  • Jonatán respondió a Saúl: "David me insistió para que lo dejara ir hasta Belén. (I Samuel 20, 28)

  • Saúl se enfureció contra Jonatán y le dijo: "¡Hijo de una mala mujer! ¿Acaso yo no sé que tú estás de parte del hijo de Jesé, para vergüenza tuya y deshonra de tu madre? (I Samuel 20, 30)

  • Pero Jonatán replicó a su padre Saúl: "¿Por qué va a morir? ¿Qué ha hecho?". (I Samuel 20, 32)

  • Saúl empuñó la lanza para atacarlo, y entonces Jonatán comprendió que su padre ya tenía resuelto matar a David. (I Samuel 20, 33)

  • Aquel día, estaba obligado a quedarse allí, delante del Señor, uno de los servidores de Saúl, llamado Doeg, el edomita, que era el jefe de los pastores de Saúl. (I Samuel 21, 8)

  • Ese mismo día, David partió y huyó lejos de Saúl, y llegó adonde estaba Aquís, rey de Gat. (I Samuel 21, 11)

  • Saúl se enteró de que David y sus compañeros habían sido descubiertos. Él se encontraba entonces en Guibeá, sentado debajo del tamarisco del lugar alto; tenía su espada en la mano y todos sus servidores estaban de pie en torno de él. (I Samuel 22, 6)


"É preciso amar, amar e nada mais". São Padre Pio de Pietrelcina