Mosaico decorativo

Encontrados 7351 resultados para: Señor

  • Fortaleceré los brazos del rey de Babilonia, mientras que al Faraón se le caerán los brazos. Y cuando ponga mi espada en la mano del rey de Babilonia y él la extienda contra el país de Egipto, se sabrá que yo soy el Señor. (Ezequiel 30, 25)

  • Dispersaré a los egipcios entre las naciones y los diseminaré por los países. Entonces se sabrá que yo soy el Señor. (Ezequiel 30, 26)

  • En el año undécimo, el primer día del tercer mes, la palabra del Señor me llegó en estos términos: (Ezequiel 31, 1)

  • Por eso, así habla el Señor: Por haberse elevado tan alto, por haber erguido su copa entre las nubes, y por haberse ensoberbecido a causa de su altura, (Ezequiel 31, 10)

  • Así habla el Señor: Cuando el cedro se precipitó en el Abismo, yo hice que el océano subterráneo estuviera de duelo a causa de él: lo cerré, contuve sus ríos, y las grandes aguas quedaron detenidas. Vestí de luto al Líbano por causa de él, y todos los árboles del campo languidecieron. (Ezequiel 31, 15)

  • ¿A quién te asemejabas en gloria y en grandeza, entre los árboles de Edén? ¡Y sin embargo has sido precipitado a las regiones subterráneas, con los árboles de Edén! Ahí estás tendido, en medio de incircuncisos, con las víctimas de la espada. Este es el Faraón y todos sus súbditos -oráculo del Señor-. (Ezequiel 31, 18)

  • El año duodécimo, el primer día del duodécimo mes, la palabra del Señor me llegó en estos términos: (Ezequiel 32, 1)

  • Así habla el Señor: Yo tenderé mi red sobre ti en la asamblea de las naciones numerosas y ellas te alzarán con mis redes. (Ezequiel 32, 3)

  • Oscureceré a causa de ti todos los astros luminosos del cielo, y envolveré a tu país en tinieblas -oráculo del Señor-. (Ezequiel 32, 8)

  • Porque así habla el Señor: La espada del rey de Babilonia te alcanzará. (Ezequiel 32, 11)

  • Entonces haré que sus aguas queden limpias, y que sus ríos corran como el aceite -oráculo del Señor-. (Ezequiel 32, 14)

  • Y cuando convierta a Egipto en una desolación y el país sea despojado de todo lo que lo llena, cuando hiera a todos los que lo habitan, se sabrá que yo soy el Señor. (Ezequiel 32, 15)


"A maior caridade é aquela que arranca as pessoas vencidas pelo demônio, a fim de ganhá-las para Cristo." São Padre Pio de Pietrelcina