Mosaico decorativo

Encontrados 1233 resultados para: Saúl Intenta Matar A David

  • Él hizo lo que es recto a los ojos del Señor, aunque no como su padre David. Obró en todo como lo había hecho su padre Joás. (II Reyes 14, 3)

  • Pero no hizo matar a los hijos de los homicidas, cumpliendo lo que está escrito en la Ley de Moisés, donde el Señor prescribió lo siguiente: "No se hará morir a los padres por las culpas de los hijos, ni a los hijos por las de los padres, sino que se hará morir a cada uno por su propio pecado". (II Reyes 14, 6)

  • Después lo trasladaron sobre unos caballos, y fue sepultado con sus padres en Jerusalén, en la Ciudad de David. (II Reyes 14, 20)

  • Azarías se fue a descansar con sus padres, y lo sepultaron con ellos en la Ciudad de David. Su hijo Jotám reinó en lugar de él. (II Reyes 15, 7)

  • Jotám se fue a descansar con sus padres, y fue sepultado con ellos en la Ciudad de David, su padre. Su hijo Ajaz reinó en lugar de él. (II Reyes 15, 38)

  • Ajaz tenía veinte años cuando comenzó a reinar, y reinó dieciséis años en Jerusalén. Él no hizo lo que es recto a los ojos del Señor, su Dios, a diferencia de su padre David. (II Reyes 16, 2)

  • Ajaz se fue a descansar con sus padres, y fue sepultado con ellos en la Ciudad de David. Su hijo Ezequías reinó en lugar de él. (II Reyes 16, 20)

  • Cuando el Señor arrancó a Israel de la casa de David, y fue proclamado rey Jeroboám, hijo de Nebat, este alejó del Señor a Israel y le hizo cometer un gran pecado. (II Reyes 17, 21)

  • Él hizo lo que es recto a los ojos del Señor, tal como lo había hecho su padre David. (II Reyes 18, 3)

  • Yo protegeré a esta ciudad para salvarla, por mi honor y el de David, mi servidor". (II Reyes 19, 34)

  • "Vuelve y dile a Ezequías, el jefe de mi pueblo: Así habla el Señor, el Dios de tu padre David: He oído tu súplica, he visto tus lágrimas. Yo te voy a curar: dentro de tres días subirás a la Casa del Señor. (II Reyes 20, 5)

  • Añadiré otros quince años a tu vida; te libraré, a ti y a esta ciudad, de manos del rey de Asiria, y defenderé a esta ciudad por mi honor y el de mi servidor David". (II Reyes 20, 6)


"O homem sem Deus é um ser mutilado". São Padre Pio de Pietrelcina