Encontrados 1247 resultados para: Ram
Entonces el sacerdote tomará un trozo de madera de cedro, un ramillete de hisopo y una cinta de púrpura roja y los arrojará en el fuego donde se queme la vaca. (Números 19, 6)
Luego una persona pura tomará un ramillete de hisopo, lo sumergirá en el agua, y rociará la carpa, las vasijas y las personas que estuvieron allí o que tocaron los huesos, la persona asesinada o que murió de muerte natural, o la tumba. (Números 19, 18)
El pueblo promovió una querella contra Moisés diciendo: "¡Ojalá hubiéramos muerto cuando murieron nuestros hermanos delante del Señor! (Números 20, 3)
¿Por qué trajeron a este desierto a la asamblea del Señor, para que muriéramos aquí, nosotros y nuestro ganado? (Números 20, 4)
Nuestros antepasados bajaron a Egipto, y allí estuvimos durante mucho tiempo. Los egipcios nos trataron duramente, a nosotros y a nuestros antepasados. (Números 20, 15)
Balaam dijo a Balac: "Constrúyeme aquí siete altares y prepárame siete novillos y siete carneros". (Números 23, 1)
Entonces pronunció su poema, diciendo: "Desde Arám me hizo venir Balac, el rey de Moab desde las montañas del este: ‘¡Ven, maldíceme a Jacob, ven, pronuncia una execración contra Israel!’. (Números 23, 7)
y Balaam dijo a Balac: "Constrúyeme aquí siete altares y prepárame siete novillos y siete carneros". (Números 23, 29)
Los clanes de los descendientes de Benjamín fueron los siguientes: de Belá, el clan de los belaítas; de Asbel, el clan de los asbelitas; de Ajirám, el clan de los ajiramitas; (Números 26, 38)
Estos son los clanes de Leví: el clan de los libnitas, el clan de los jebronitas, el clan de los majlitas, el clan de los musitas y el clan de los coreítas. Quehat fue padre de Amrám. (Números 26, 58)
La esposa de Amrám se llamaba Ioquébed, hija de Leví, la cual nació en Egipto. Los hijos que ella dio a Amrám fueron Aarón, Moisés y Miriam, la hermana de estos. (Números 26, 59)
Cuando un hombre hace un voto al Señor o se impone una obligación bajo juramento, no deberá faltar a su palabra: es preciso que haga exactamente lo que ha prometido. (Números 30, 3)