Mosaico decorativo

Encontrados 2627 resultados para: Río

  • En ese tiempo, el faraón Necao, rey de Egipto, subió en apoyo del rey de Asiria, hacia el río Éufrates. El rey Jo-sías le salió al paso, pero Necao le dio muerte en Meguido, apenas lo divisó. (II Reyes 23, 29)

  • Además, designó rey a Eliaquím, hijo de Josías, como sucesor de su padre, y le cambió su nombre por el de Joaquím. A Joacaz lo tomó prisionero y se lo llevó a Egipto, donde murió. (II Reyes 23, 34)

  • El rey de Egipto no volvió a salir de su país, porque el rey de Babilonia se había apoderado de todo lo que pertenecía al rey de Egipto, desde el Torrente de Egipto hasta el río Éufrates. (II Reyes 24, 7)

  • se abrió una brecha en la ciudad. Entonces huyeron todos los hombres de guerra, saliendo de la ciudad durante la noche, por el camino de la Puerta entre las dos murallas, que está cerca del jardín del rey; y mientras los caldeos rodeaban la ciudad, ellos tomaron por el camino de la Arabá. (II Reyes 25, 4)

  • El comandante de la guardia tomó asimismo los pebeteros, los aspersorios y todos los objetos de oro y plata. (II Reyes 25, 15)

  • En la ciudad apresó también a un eunuco, que estaba al frente de los hombres de guerra, a cinco hombres del servicio personal del rey que fueron sorprendidos en la ciudad, al secretario del jefe del ejército, encargado de enrolar al pueblo del país, y a sesenta hombres del pueblo que estaban dentro de la ciudad. (II Reyes 25, 19)

  • Cuando murió Bela, lo sucedió Iobab, hijo de Zéraj, de Bosrá. (I Crónicas 1, 44)

  • Cuando murió Iobab, lo sucedió Jusám, del país de los temanitas. (I Crónicas 1, 45)

  • Cuando murió Jusám, lo sucedió Hadad, hijo de Bedad, el que derrotó a Madián en el campo de Moab; el nombre de su ciudad era Avit. (I Crónicas 1, 46)

  • Cuando murió Hadad, lo sucedió Samlá, de Masrecá. (I Crónicas 1, 47)

  • Cuando murió Samlá, lo sucedió Saúl, de Rejobot del Río. (I Crónicas 1, 48)

  • Cuando murió Saúl, lo sucedió Baal Janán, hijo de Acbor. (I Crónicas 1, 49)


"Desapegue-se daquilo que não é de Deus e não leva a Deus". São Padre Pio de Pietrelcina