Encontrados 2627 resultados para: Río
Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio. (Mateo 5, 27)
Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. (Mateo 5, 28)
Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, la expone a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio. (Mateo 5, 32)
Pero yo les digo que no hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la otra. (Mateo 5, 39)
Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos? (Mateo 5, 47)
Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo. (Mateo 6, 1)
¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer. (Mateo 6, 28)
Porque con el criterio con que ustedes juzguen se los juzgará, y la medida con que midan se usará para ustedes. (Mateo 7, 2)
Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. (Mateo 7, 26)
Al entrar en Cafarnaún, se le acercó un centurión, rogándole: (Mateo 8, 5)
Pero el centurión respondió: «Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. (Mateo 8, 8)
Y Jesús dijo al centurión: «Ve, y que suceda como has creído». Y el sirviente se curó en ese mismo momento. (Mateo 8, 13)