Mosaico decorativo

Encontrados 1608 resultados para: Padre Nuestro

  • Si alguno de ustedes es apto para enrolarse en nuestro séquito, podrá inscribirse. Y que haya paz entre nosotros". (I Macabeos 13, 40)

  • Los embajadores enviados a nuestro pueblo nos han informado acerca de la gloria y el prestigio de ustedes. Por eso nos hemos alegrado de su venida. (I Macabeos 14, 21)

  • Al enterarse de estas cosas, el pueblo dijo: "¿Cómo expresaremos nuestro reconocimiento a Simón y a sus hijos? (I Macabeos 14, 25)

  • Porque tanto él como sus hermanos y toda la familia de su padre han combatido con firmeza y expulsado a los enemigos de Israel, y le han asegurado la libertad". Entonces hicieron grabar una inscripción en planchas de bronce y las fijaron sobre unas columnas en el monte Sión. (I Macabeos 14, 26)

  • En los incesantes combates librados en nuestro país, Simón, hijo de Matatías, descendiente de la familia de Joarib, y sus hermanos, afrontaron el peligro y se opusieron a los enemigos de su patria, a fin de preservar su Santuario y su Ley: así cubrieron de gloria su nación. (I Macabeos 14, 29)

  • Y cuando hayamos reconquistado nuestro reino, te colmaremos a ti, a tu pueblo y al Santuario de tales honores, que tu gloria será conocida en toda la tierra". (I Macabeos 15, 9)

  • Juan subió desde Gázara a contar a su padre Simón lo que estaba haciendo Cendebeo. (I Macabeos 16, 1)

  • Simón llamó entonces a sus dos hijos mayores, Judas y Juan, y les dijo: “Yo, mis hermanos y la familia de mi padre hemos combatido a los enemigos de Israel desde nuestra juventud hasta el día de hoy, y gracias a nosotros se logró más de una vez la liberación de Israel. (I Macabeos 16, 2)

  • Pero alguien se adelantó y anunció a Juan en Gázara que su padre y sus hermanos habían muerto, y añadió: “Ha enviado gente para matarte también a ti”. (I Macabeos 16, 21)

  • todo esto está escrito en los Anales de su pontificado, a partir del día en que sucedió a su padre como Sumo Sacerdote. (I Macabeos 16, 24)

  • ¡Sea siempre bendito nuestro Dios, que entregó a la muerte a los impíos! (II Macabeos 1, 17)

  • Reúne a aquellos de nosotros que están dispersos, concede la libertad a los que están esclavizados entre las naciones, mira con bondad a los desheredados y despreciados, para que los paganos reconozcan que tú eres nuestro Dios. (II Macabeos 1, 27)


"Combata vigorosamente, se está interessado em obter o prêmio destinado às almas fortes." São Padre Pio de Pietrelcina