Mosaico decorativo

Encontrados 1973 resultados para: Oso

  • Mientras oficiaba en los altares y disponía la ofrenda para el Altísimo todopoderoso, (Eclesiástico 50, 14)

  • En seguida, todo el pueblo, unánimemente, caía con el rostro en tierra para adorar a su Señor, el Todopoderoso, el Dios Altísimo. (Eclesiástico 50, 17)

  • El pueblo suplicaba al Señor Altísimo, dirigía sus plegarias ante el Misericordioso, hasta que terminaba el culto del Señor y se ponía fin a la liturgia. (Eclesiástico 50, 19)

  • Que su misericordia permanezca fielmente con nosotros y que nos libre en nuestros días. (Eclesiástico 50, 24)

  • Invoqué al Señor, padre de mi Señor: "No me abandones en el día de la aflicción, en el tiempo de los orgullosos, cuando estoy desamparado. Alabaré tu Nombre sin cesar y te cantaré en acción de gracias". (Eclesiástico 51, 10)

  • Mi alma luchó para alcanzarla, fui minucioso en la práctica de la Ley, extendí mis manos hacia el cielo y deploré lo que ignoraba de ella. (Eclesiástico 51, 19)

  • y acudirán pueblos numerosos, que dirán: " ¡Vengan, subamos a la montaña del Señor, a la Casa del Dios de Jacob! Él nos instruirá en sus caminos y caminaremos por sus sendas". Porque de Sión saldrá la Ley y de Jerusalén, la palabra del Señor. (Isaías 2, 3)

  • Él será juez entre las naciones y árbitro de pueblos numerosos. Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas. No levantará la espada una nación contra otra ni se adiestrarán más para la guerra. (Isaías 2, 4)

  • contra todas las naves de Tarsis, contra todos los barcos suntuosos. (Isaías 2, 16)

  • Yo les daré por jefes a adolescentes, y niños caprichosos los dominarán. (Isaías 3, 4)

  • En vez de perfume habrá podredumbre, en vez de cinturón, una cuerda, en vez de bucles, calvicie, en vez de trajes lujosos, un sayal: sí, en vez de hermosura, una marca de fuego. (Isaías 3, 24)

  • Yo oí la voz del Señor que decía: "¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?". Yo respondí: "¡Aquí estoy: envíame!". (Isaías 6, 8)


"Amar significa dar aos outros – especialmente a quem precisa e a quem sofre – o que de melhor temos em nós mesmos." São Padre Pio de Pietrelcina