Encontrados 378 resultados para: Oráculo
Por eso llegan los días -oráculo del Señor- en que haré oír a Rabá de los amonitas el grito de guerra: ella será una colina desolada, sus ciudades serán incendiadas, e Israel heredará a sus herederos, dice el Señor. (Jeremías 49, 2)
Yo hago venir sobre ti el pánico -oráculo del Señor de los ejércitos- desde todos tus alrededores: ustedes serán expulsados, cada uno por su lado, y nadie reunirá a los fugitivos. (Jeremías 49, 5)
Después de esto, cambiaré la suerte de los amonitas -oráculo del Señor-. (Jeremías 49, 6)
Sí, lo juro por mí mismo -oráculo del Señor-: Bosrá se convertirá en devastación, oprobio, desierto y maldición, y todas sus ciudades serán ruinas eternas. (Jeremías 49, 13)
Te engañó tu suficiencia, la soberbia de tu corazón, a ti, que habitas en las hendiduras de la roca, que ocupas la altura de una colina. Aunque eleves tu nido como el águila, de allí te precipitaré -oráculo del Señor-. (Jeremías 49, 16)
Por eso sus jóvenes caerán en sus plazas y todos los hombres de guerra perecerán aquel día -oráculo del Señor de los ejércitos-. (Jeremías 49, 26)
Huyan, emigren rápidamente, escóndanse bajo tierra, habitantes de Jasor -oráculo del Señor- porque Nabucodonosor, rey de Babilonia, ha tramado un plan contra ustedes, ha urdido contra ustedes un proyecto. (Jeremías 49, 30)
¡De pie! ¡Avancen contra una nación despreocupada, que se siente segura -oráculo del Señor- que no tiene puertas ni cerrojos, y vive apartada! (Jeremías 49, 31)
Sus camellos serán el botín, y sus muchos rebaños, la presa. Yo dispersaré a los cuatro vientos a los "Sienes rapadas", de todos lados atraeré su ruina -oráculo del Señor-. (Jeremías 49, 32)
Aterraré a Elám delante de sus enemigos y delante de los que atentan contra su vida; atraeré sobre ellos una desgracia, el ardor de mi ira -oráculo del Señor-. Enviaré la espada detrás de ellos, hasta haberlos exterminado. (Jeremías 49, 37)
Porque pondré mi trono en Elám, y haré desaparecer de allí al rey y a los príncipes -oráculo del Señor-. (Jeremías 49, 38)
Pero en los días futuros, yo cambiaré la suerte de Elám -oráculo del Señor-. (Jeremías 49, 39)