Encontrados 638 resultados para: Ofrenda Por El Pecado
El sacerdote Eleazar, hijo de Aarón, será el encargado del aceite para la iluminación, del incienso aromático, de la ofrenda perpetua y del óleo de la unción; y ejercerá la supervisión de toda la Morada, con todos los objetos sagrados y todos los utensilios que hay en ella. (Números 4, 16)
Ellos confesarán el pecado que han cometido y restituirán la suma total a aquel a quien ocasionaron el perjuicio, añadiendo además una quinta parte de su valor. (Números 5, 7)
Y cualquier ofrenda de dones sagrados que los israelitas presenten al sacerdote, será para él. (Números 5, 9)
en esos casos, el hombre presentará su mujer al sacerdote y entregará como ofrenda por ella la décima parte de una medida de harina de cebada. Pero no derramará aceite sobre esa ofrenda ni le añadirá incienso, porque se trata de una oblación motivada por los celos, de una oblación conmemorativa, que debe recordar un delito. (Números 5, 15)
Luego tomará de la ofrenda un puñado, como memorial, y lo hará arder sobre el altar. Finalmente, hará que la mujer beba esas aguas. (Números 5, 26)
Entonces el sacerdote los ofrecerá, uno como sacrificio por el pecado y el otro como holocausto, y practicará el rito de expiación en favor de ese hombre, por la falta en que incurrió a causa del cadáver. Ese mismo día volverá a consagrar su cabeza: (Números 6, 11)
y allí presentará, como ofrenda al Señor, dos corderos -un macho y una hembra- de un año y sin defecto, el primero para un holocausto y el segundo para un sacrificio por el pecado; un carnero sin defecto para un sacrifico de comunión; (Números 6, 14)
El sacerdote presentará todo esto delante del Señor, y ofrecerá el sacrificio por el pecado y el holocausto. (Números 6, 16)
Esta es la ley concerniente al nazireo. Si además de su nazireato, promete con voto al Señor una ofrenda personal -según se lo permitan sus medios- cumplirá el voto que hizo, además de lo que establece la ley sobre el nazireato. (Números 6, 21)
Los jefes presentaron la ofrenda de la dedicación del altar cuando este fue ungido. Y mientras iban presentando sus ofrendas ante el altar, (Números 7, 10)
el Señor dijo a Moisés: "Que cada día un jefe ofrezca por turno su ofrenda por la dedicación del altar". (Números 7, 11)
El que presentó su ofrenda el primer día fue Najsón, hijo de Aminadab, de la tribu de Judá. (Números 7, 12)