Mosaico decorativo

Encontrados 245 resultados para: Ofrenda De Alimentos

  • y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. Esta fue la ofrenda de Elisur, hijo de Sedeur. (Números 7, 35)

  • El quinto día presentó su ofrenda Selumiel, hijo de Surisadai, jefe de la tribu de Simeón. (Números 7, 36)

  • Él presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, de setenta siclos -en siclos del Santuario- ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, amasada con aceite, para una oblación; (Números 7, 37)

  • y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. Esta fue la ofrenda de Selumiel, hijo de Surisadai. (Números 7, 41)

  • El sexto día presentó su ofrenda Eliasaf, hijo de Deuel, jefe de la tribu de Gad. (Números 7, 42)

  • Él presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, de setenta siclos -en siclos del Santuario- ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, amasada con aceite, para una oblación; (Números 7, 43)

  • y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. Esta fue la ofrenda de Eliasaf, hijo de Deuel. (Números 7, 47)

  • El séptimo día presentó su ofrenda Elisamá, hijo de Amihud, jefe de la tribu de Efraím. (Números 7, 48)

  • Él presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, de setenta siclos -en siclos del Santuario- ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, amasada con aceite, para una oblación; (Números 7, 49)

  • y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. Esta fue la ofrenda de Elisamá, hijo de Amihud. (Números 7, 53)

  • El octavo día presentó su ofrenda Gamaliel, hijo de Padasur, jefe de la tribu de Manasés. (Números 7, 54)

  • Él presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, de setenta siclos -en siclos del Santuario- ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, amasada con aceite, para una oblación; (Números 7, 55)


"As almas! As almas! Se alguém soubesse o preço que custam". São Padre Pio de Pietrelcina