Mosaico decorativo

Encontrados 493 resultados para: Muerte De Agag

  • convocó a sus generales, a los nobles que se habían educado con él desde su juventud y, antes de su muerte, repartió entre ellos su reino. (I Macabeos 1, 6)

  • y al que se lo descubría con un libro de la Alianza en su poder, o al que observaba los preceptos de la Ley, se lo condenaba a muerte en virtud del decreto real. (I Macabeos 1, 57)

  • prefirieron la muerte antes que mancharse con esos alimentos y quebrantar la santa alianza, y por eso murieron. (I Macabeos 1, 63)

  • Cuando Lisias se enteró de la muerte del rey, puso en el trono a su hijo Antíoco, que él había educado desde niño, dándole el sobrenombre de Eupátor. (I Macabeos 6, 17)

  • Después de la muerte de Judas, reaparecieron los renegados en todo el territorio de Israel y se envalentonaron los impíos. (I Macabeos 9, 23)

  • "Desde la muerte de tu hermano Judas no tenemos un hombre como él, capaz de enfrentar a nuestros enemigos, a Báquides y a los que odian a nuestra nación. (I Macabeos 9, 29)

  • Cuando Cendebeo llegó a Iamnia, comenzó a hostigar al pueblo, haciendo incursiones por Judea, tomando prisioneros y dando muerte a gente del pueblo. (I Macabeos 15, 40)

  • ¡Sea siempre bendito nuestro Dios, que entregó a la muerte a los impíos! (II Macabeos 1, 17)

  • el que tiene su morada en el cielo vela por él y lo protege, y a todos los que se acercan con malas intenciones los castiga con la muerte". (II Macabeos 3, 39)

  • Apenas el rey regresó de las regiones de Cilicia, los judíos de la ciudad y los griegos que reprochaban tan mala acción, acudieron a él para quejarse por la injusta muerte de Onías. (II Macabeos 4, 36)

  • De este modo hirieron a muchos de ellos y mataron a otros; a todos los demás los obligaron a huir y dieron muerte al sacrílego junto al Tesoro del Templo. (II Macabeos 4, 42)

  • Así absolvió de las acusaciones a Menelao, que era el causante de todos esos males. En cambio, condenó a muerte a aquellos desdichados que hubieran sido absueltos como inocentes, incluso por un tribunal de bárbaros. (II Macabeos 4, 47)


"Para consolar uma alma na sua dor, mostre todo o bem que ela ainda pode fazer". São Padre Pio de Pietrelcina