Encontrados 488 resultados para: Muerte Accidental
el bien y el mal, la vida y la muerte, y la que decide siempre en todo esto es la lengua. (Eclesiástico 37, 18)
La glotonería causó la muerte de muchos, pero el que se cuida prolongará su vida. (Eclesiástico 37, 31)
Porque la tristeza lleva a la muerte y un corazón abatido quita las fuerzas. (Eclesiástico 38, 18)
Les da mucho que pensar y los llena de temor la ansiosa expectativa del día de la muerte. (Eclesiástico 40, 2)
desde el que lleva púrpura y corona hasta el que va vestido miserablemente, sólo sienten rabia y envidia, turbación e inquietud, miedo a la muerte, resentimiento y rivalidad; (Eclesiástico 40, 4)
muerte, sangre, rivalidad y espada, adversidad, hambre, destrucción y flagelo. (Eclesiástico 40, 9)
¡Muerte, qué amargo es tu recuerdopara el que vive tranquilo en medio de sus bienes, para el hombre despreocupado, a quien todo le va bien y aún tiene vigor para disfrutar de la vida! (Eclesiástico 41, 1)
¡Muerte, tu sentencia es bienvenida para el hombre necesitado y sin fuerzas, gastado por los años y lleno de ansiedades, que se rebela y ha agotado su paciencia! (Eclesiástico 41, 2)
No temas a tu sentencia de muerte, recuerda a los que te precedieron y te seguirán. (Eclesiástico 41, 3)
Después de su muerte, todavía profetizó y anunció su fin al rey; alzó su voz desde el seno de la tierra, y profetizó para borrar la iniquidad del pueblo. (Eclesiástico 46, 20)
Tú despertaste a un hombre de la muerte y de la morada de los muertos, por la palabra de Altísimo. (Eclesiástico 48, 5)
En su vida, hizo prodigios y en su muerte, realizó obras admirables. (Eclesiástico 48, 14)