Mosaico decorativo

Encontrados 680 resultados para: Mir

  • Aquel día, el hombre volverá la mirada hacia su Creador, y sus ojos mirarán al Santo de Israel. (Isaías 17, 7)

  • Ya no volverá la mirada hacia los altares que son obra de sus manos, ni mirará hacia los postes sagrados y los altares de incienso que fabricaron sus dedos. (Isaías 17, 8)

  • Oráculo sobre Egipto. ¡Miren al Señor que entra en Egipto, montado sobre una nube ligera! Ante él vacilan los ídolos de Egipto, y el corazón de Egipto se disuelve en su interior. (Isaías 19, 1)

  • Gemirán los pescadores, los que arrojan el anzuelo en el Nilo estarán de duelo, y desfallecerán los que echan la red sobre las aguas. (Isaías 19, 8)

  • ¡Miren, llegan hombres montados, parejas de jinetes!". Luego retoma la palabra y dice: "¡Ha caído, ha caído Babilonia, y todas las estatuas de sus dioses se han hecho añicos contra el suelo!". (Isaías 21, 9)

  • hicieron un depósito entre los dos muros para las aguas de la cisterna antigua. ¡Pero no se fijaron en el que hacía todo eso, ni miraron al que lo planeó hace mucho tiempo! (Isaías 22, 11)

  • Mira que el Señor te arroja de un solo golpe, hombre fuerte; te envuelve bien envuelto, (Isaías 22, 17)

  • Mira el país de los caldeos, ese pueblo que ya no existe; Asiria lo destinó a las fieras del desierto: levantaron sus torres de asalto, demolieron sus palacios, lo redujeron a escombros. (Isaías 23, 13)

  • Miren, el Señor arrasa la tierra y la deja desierta, trastorna su faz y dispersa a sus habitantes. (Isaías 24, 1)

  • Señor, tú eres mi Dios, yo te exalto, doy gracias a tu Nombre. Porque tú has realizado designios admirables, firmemente establecidos desde tiempos antiguos. (Isaías 25, 1)

  • Si se hace gracia al malvado, no aprende la justicia: en el país de la rectitud, obra perversamente, sin mirar la majestad del Señor. (Isaías 26, 10)

  • Miren, el Señor tiene a un hombre fuerte y poderoso: como tormenta de granizo y tempestad arrasadora, como tormenta de aguas impetuosas, torrenciales, él lo echa todo por tierra violentamente. (Isaías 28, 2)


"Quem te agita e te atormenta é o demônio. Quem te consola é Deus!" São Padre Pio de Pietrelcina