Mosaico decorativo

Encontrados 1570 resultados para: Mer

  • Tus remeros te llevaron por las aguas profundas. Pero el viento del este te destrozó en el corazón de los mares. (Ezequiel 27, 26)

  • Tus riquezas, tus mercancías, tus cargamentos, tus marineros y tus timoneles, los que reparan tus averías y tus agentes de comercio, todos tus hombres de guerra y toda la tripulación que llevas contigo se hundirán en el corazón de los mares el día de tu naufragio. (Ezequiel 27, 27)

  • Cuando se desembarcaban tus mercaderías, saciabas a muchos pueblos; con tus muchas riquezas y tus mercancías enriquecías a los reyes de la tierra. (Ezequiel 27, 33)

  • Pero ahora estás destrozada por el mar en lo profundo de las aguas. Tus mercancías y toda tu tripulación se han hundido contigo. (Ezequiel 27, 34)

  • Los mercaderes de los pueblos silban a causa de ti; te has convertido en un motivo de espanto y no existirás nunca más". (Ezequiel 27, 36)

  • Por tu gran habilidad para el comercio fuiste acrecentando tu fortuna, y tu corazón se llenó de arrogancia a causa de tantas riquezas. (Ezequiel 28, 5)

  • Estabas en Edén, el Jardín de Dios, recubierto de piedras preciosas de todas las especies: sardo, malaquita y diamante, crisólito, ónix y jaspe, zafiro, topacio y esmeralda. Llevabas adornos labrados en oro y encajes preparados para ti el día en que fuiste creado. (Ezequiel 28, 13)

  • Con tus numerosas culpas, con tu comercio venal, profanaste tus santuarios. Pero yo hago brotar de ti mismo el fuego que te devora. Te reduciré a ceniza sobre el suelo delante de todos los que te miran. (Ezequiel 28, 18)

  • El año vigesimoséptimo, el día primero del primer mes, la palabra del Señor me llegó en estos términos: (Ezequiel 29, 17)

  • En el año undécimo, el día siete del primer mes, la palabra del Señor me llegó en estos términos: (Ezequiel 30, 20)

  • En el año undécimo, el primer día del tercer mes, la palabra del Señor me llegó en estos términos: (Ezequiel 31, 1)

  • A un ciprés, a un cedro del Líbano, de hermoso ramaje, de follaje tupido, de altura tan elevada que su copa emerge entre las nubes. (Ezequiel 31, 3)


"Nas tentações, combata com coragem! Nas quedas, humilhe-se mas não desanime!" São Padre Pio de Pietrelcina