Mosaico decorativo

Encontrados 1785 resultados para: Mal

  • Alza tus ojos a los montes desolados y mira: ¿dónde no has sido violada? Te sentabas a la espera junto a los caminos, como el árabe en el desierto; así has contaminado el país con tus prostituciones y tu maldad. (Jeremías 3, 2)

  • ¿Acaso él guardará rencor eternamente? ¿Mantendrá su ira para siempre?". ¡Tú hablas así y haces el mal a más no poder! (Jeremías 3, 5)

  • Circuncídense para el Señor y quiten el prepucio de sus corazones, hombres de Judá y habitantes de Jerusalén, no sea que mi furor estalle como un fuego y queme, sin que nadie lo extinga, a causa de sus malas acciones. (Jeremías 4, 4)

  • ¡Limpia tu corazón de toda maldad, a fin de ser salvada, Jerusalén! ¿Hasta cuándo se albergarán dentro de ti tus pensamientos culpables? (Jeremías 4, 14)

  • Tu conducta y tus acciones te han acarreado todo esto. Ahí está tu mal: ¡Qué amargo es! ¡Cómo te llega al corazón! (Jeremías 4, 18)

  • Ciertamente, mi pueblo es necio, ellos no me conocen; son hijos insensatos, faltos de entendimiento; son sabios para hacer el mal, pero no saben hacer el bien. (Jeremías 4, 22)

  • Ellos renegaron del Señor, diciendo: "¡Él no cuenta! ¡No nos pasará nada malo, no veremos ni la espada ni el hambre! (Jeremías 5, 12)

  • Sí, en mi pueblo hay hombres malvados, que están al acecho, agazapados como cazadores, tienden trampas, atrapan a los hombres. (Jeremías 5, 26)

  • están gordos, rozagantes, traspasan los límites del mal. Ellos no hacen justicia, no hacen justicia al huérfano, y prosperan, no juzgan con rectitud a los indigentes. (Jeremías 5, 28)

  • Como un pozo hace brotar sus aguas, así ella hace brotar su maldad. "¡Violencia, atropello!", se oye decir allí, tengo siempre delante las heridas y los golpes. (Jeremías 6, 7)

  • -Yo estoy lleno del furor del Señor: estoy cansado de reprimirlo. -Derrámalo sobre los niños en la calle y sobre los grupos de jóvenes, porque serán apresados el hombre y la mujer, el anciano y el que está cargado de años. (Jeremías 6, 11)

  • Vayan a mi lugar santo de Silo, donde yo hice habitar mi Nombre en otro tiempo, y vean lo que hice con él a causa de la maldad de mi pueblo Israel. (Jeremías 7, 12)


"Recorramos a Jesus e não às pessoas, pois só Ele nunca nos faltará." São Padre Pio de Pietrelcina