Mosaico decorativo

Encontrados 1059 resultados para: Jesús Resucitado

  • Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua. (Marcos 7, 33)

  • Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban (Marcos 7, 36)

  • En esos días, volvió a reunirse una gran multitud, y como no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: (Marcos 8, 1)

  • Eran unas cuatro mil personas. Luego Jesús los despidió. (Marcos 8, 9)

  • Jesús, suspirando profundamente, dijo: «¿Por qué esta generación pide un signo? Les aseguro que no se le dará ningún signo». (Marcos 8, 12)

  • Jesús les hacía esta recomendación: «Estén atentos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes». (Marcos 8, 15)

  • Jesús se dio cuenta y les dijo: «¿A qué viene esa discusión porque no tienen pan? ¿Todavía no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la mente enceguecida. (Marcos 8, 17)

  • Entonces Jesús les dijo: «¿Todavía no comprenden?». (Marcos 8, 21)

  • Él tomó al ciego de la mano y lo condujo a las afueras del pueblo. Después de ponerle saliva en los ojos e imponerle las manos, Jesús le preguntó: «¿Ves algo?». (Marcos 8, 23)

  • Jesús le puso nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó curado y veía todo con claridad. (Marcos 8, 25)

  • Jesús lo mandó a su casa, diciéndole: «Ni siquiera entres en el pueblo». (Marcos 8, 26)

  • Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?». (Marcos 8, 27)


"Quanto maiores forem os dons, maior deve ser sua humildade, lembrando de que tudo lhe foi dado como empréstimo." São Padre Pio de Pietrelcina