Encontrados 1314 resultados para: Hombres
Pero ¿es posible que Dios habite realmente con los hombres en la tierra? Si el cielo y lo más alto del cielo no pueden contenerte, ¡cuánto menos esta Casa que yo he construido! (II Crónicas 6, 18)
Pero no sometió a esclavitud a ningún israelita, sino que a ellos los empleó como hombres de guerra, jefes de sus escuderos y comandantes de sus carros de guerra y su caballería. (II Crónicas 8, 9)
Los supervisores de los capataces puestos por Salomón eran doscientos cincuenta hombres, que dirigían al personal. (II Crónicas 8, 10)
Unos hombres inútiles e impíos se unieron a él y prevalecieron sobre Roboám, hijo de Salomón, porque Roboám era joven y débil, y no supo hacerles frente. (II Crónicas 13, 7)
Mientras tanto, Jeroboám hizo dar un rodeo para tender una emboscada y atacar a los hombres de Judá por la espalda, de manera que ellos quedaron delante de Judá y la emboscada detrás. (II Crónicas 13, 13)
Los hombres de Judá lanzaron el grito de guerra, y mientras ellos gritaban, Dios derrotó a Jeroboám y a todo Israel delante de Abías y de Judá. (II Crónicas 13, 15)
Abías y su ejército les infligieron una gran derrota, y cayeron quinientos mil hombres escogidos de Israel. (II Crónicas 13, 17)
Asá tenía en Judá un ejército de trescientos mil hombres, provistos de escudos grandes y lanzas, y otro en Benjamín, de doscientos ochenta mil hombres armados con escudos pequeños y arcos. Todos ellos eran guerreros valerosos. (II Crónicas 14, 7)
Zéraj, el cusita, avanzó contra ellos con un ejército de un millón de hombres y trescientos carros de guerra, y llegó hasta Maresá. (II Crónicas 14, 8)
Asá y las tropas que lo acompañaban, los persiguieron hasta Guerar. Cayeron tantos etíopes que no quedó ningún sobreviviente, porque quedaron destrozados delante del Señor y de su campamento. Los hombres de Judá recogieron un enorme botín. (II Crónicas 14, 12)
Luego reunió a todo Judá y Benjamín, y a los hombres de Efraím, de Manasés y de Simeón que residían con ellos, porque mucha gente de Israel se había pasado a Asá, al ver que el Señor, su Dios, estaba con él. (II Crónicas 15, 9)
Ellos estaban enrolados por clanes, de la siguiente manera: De Judá, jefes de mil hombres: Adná, el jefe, con 300.000 guerreros. (II Crónicas 17, 14)