Encontrados 592 resultados para: Fruto Del Espíritu
Había allí una mujer poseída de un espíritu, que la tenía enferma desde hacía dieciocho años. Estaba completamente encorvada y no podía enderezarse de ninguna manera. (Lucas 13, 11)
Porque les aseguro que desde ahora no beberé más del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios». (Lucas 22, 18)
Jesús, con un grito, exclamó: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu». Y diciendo esto, expiró. (Lucas 23, 46)
Atónitos y llenos de temor, creían ver un espíritu, (Lucas 24, 37)
Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. Tóquenme y vean. Un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo». (Lucas 24, 39)
Y Juan dio este testimonio: «He visto al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y permanecer sobre él. (Juan 1, 32)
Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: "Aquel sobre el que veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es el que bautiza en el Espíritu Santo". (Juan 1, 33)
Jesús le respondió: «Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. (Juan 3, 5)
Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. (Juan 3, 6)
El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu». (Juan 3, 8)
El que Dios envió dice las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin medida. (Juan 3, 34)
Pero la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque esos son los adoradores que quiere el Padre. (Juan 4, 23)