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Encontrados 3062 resultados para: Fé

  • Pero si un profeta profetiza la paz, sólo cuando se cumple la palabra de ese profeta, él es reconocido como profeta verdaderamente enviado por el Señor". (Jeremías 28, 9)

  • El profeta Ananías tomó la barra que estaba sobre el cuello de Jeremías y la quebró. (Jeremías 28, 10)

  • Luego dijo, en presencia de todo el pueblo: "Así habla el Señor: De esta misma manera, dentro de dos años, yo quebraré el yugo de Nabucodonosor, rey de Babilonia, que está encima del cuello de todas las naciones". Y el profeta Jeremías se fue por su camino. (Jeremías 28, 11)

  • Después que el profeta Ananías quebró la barra que estaba sobre el cuello del profeta Jeremías, la palabra del Señor llegó a Jeremías, en estos términos: (Jeremías 28, 12)

  • El profeta Jeremías dijo al profeta Ananías: "¡Escucha bien, Ananías! El Señor no te ha enviado, y tú has infundido confianza a este pueblo valiéndote de una mentira. (Jeremías 28, 15)

  • El profeta Ananías murió ese mismo año, en el séptimo mes. (Jeremías 28, 17)

  • Estos son los términos de la carta que el profeta Jeremías envió desde Jerusalén al resto de los ancianos que estaban en el exilio, a los sacerdotes, a los profetas y a todo el pueblo que Nabucodonosor había deportado de Jerusalén a Babilonia, (Jeremías 29, 1)

  • Porque así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: No se dejen engañar por los profetas que están en medio de ustedes, ni por sus adivinos; no escuchen los sueños que ellos sueñan, (Jeremías 29, 8)

  • porque ellos les profetizan falsamente en mi Nombre, sin que yo los haya enviado -oráculo del Señor-. (Jeremías 29, 9)

  • Porque ustedes dicen: "El Señor nos ha suscitado profetas en Babilonia", (Jeremías 29, 15)

  • porque no han escuchado mis palabras -oráculo del Señor-, siendo así que yo les envié incansablemente a mis servidores los profetas. Pero ustedes no me han escuchado -oráculo del Señor-. (Jeremías 29, 19)

  • así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel, acerca de Ajab, hijo de Colaías, y de Sedecías, hijo de Maasías, que profetizan para ustedes la mentira en mi Nombre: Yo los entrego en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, que los herirá a la vista de ustedes. (Jeremías 29, 21)


"É preciso amar, amar e nada mais". São Padre Pio de Pietrelcina