Mosaico decorativo

Encontrados 562 resultados para: Espíritu Libre

  • El hombre, en su malicia, puede matar, pero no hace volver el espíritu una vez que se fue, ni libera al alma recibida por el Abismo. (Sabiduría 16, 14)

  • Hijo mío, no pretendas hacer demasiadas cosas: si lo haces, no quedarás libre de culpa. Si pretendes demasiado, no lo alcanzarás y aunque quieras huir, no escaparás. (Eclesiástico 11, 10)

  • Buena es la riqueza, si está libre de pecado, y mala es la pobreza a juicio del impío. (Eclesiástico 13, 24)

  • El que se confía demasiado pronto, es un espíritu frívolo, y el que peca, se perjudica a sí mismo. (Eclesiástico 19, 4)

  • El fuego arde según el combustible, y la disputa se enciende en la medida del empecinamiento; según sea su fuerza, será la furia de un hombre, y según su riqueza, dará libre curso a su ira. (Eclesiástico 28, 10)

  • El espíritu de los que temen al Señor vivirá, porque han puesto su esperanza en aquel que los salva. (Eclesiástico 34, 13)

  • Ya que el muerto descansa, deja en paz su memoria, y trata de consolarte, porque ha partido su espíritu. (Eclesiástico 38, 23)

  • Si el gran Señor así lo desea, será colmado del espíritu de inteligencia: derramará como lluvia sus sabias palabras y celebrará al Señor con su plegaria; (Eclesiástico 39, 6)

  • Como bandada de pájaros, él esparce la nieve y, al bajar, ella se posa como la langosta; el resplandor de su blancura deslumbra los ojos y el espíritu se embelesa al verla caer. (Eclesiástico 43, 18)

  • Pinjás, hijo de Eleazar, fue el tercero en gloria, a causa de su celo en el temor del Señor, y porque se mantuvo firme frente a la rebelión del pueblo, con el generoso ardor de su espíritu: fue así como expió el pecado de Israel. (Eclesiástico 45, 23)

  • Cuando Elías fue llevado en un torbellino, Eliseo quedó lleno de su espíritu. Durante su vida ningún jefe lo hizo temblar, y nadie pudo someterlo. (Eclesiástico 48, 12)

  • Con gran espíritu, vio el fin de los tiempos, consoló a los afligidos de Sión, (Eclesiástico 48, 24)


"Nunca se canse de rezar e de ensinar a rezar." São Padre Pio de Pietrelcina