Encontrados 2315 resultados para: Dor
Él increpa al mar y lo seca, y agota todos los ríos; Dáletel Basán y el Carmelo languidecen, se marchita el verdor del Líbano. (Nahún 1, 4)
¿Quién se mantendrá de pie ante su furor? ¿Quién resistirá al ardor de su ira? Het Su furia se derrama como fuego, y las rocas se parten ante él. (Nahún 1, 6)
Sí, el Señor ha restaurado la viña de Jacob y la viña de Israel. Los salteadores las habían saqueado y habían destruido sus sarmientos. (Nahún 2, 3)
La Estatua es retirada y llevada al exilio; sus servidoras gimen como palomas y se golpean el pecho. (Nahún 2, 8)
¡Cómo se han adormecido tus pastores, rey de Asiria! Tus tropas escogidas yacen inertes, tu pueblo está disperso por las montañas y no hay quien los reúna. (Nahún 3, 18)
¡Es aterrador y temible: en él solo se funda su derecho y preeminencia! (Habacuc 1, 7)
Tus ojos son demasiado puros para mirar el mal y no puedes contemplar la opresión. ¿Por qué, entonces, contemplas a los traidores y callas cuando el impío devora a uno más justo que él? (Habacuc 1, 13)
¡Ciertamente, la riqueza es traidora, y el hombre presuntuoso no subsistirá, el que dilata su garganta como el Abismo y es insaciable como la Muerte, el que reúne para sí a todas las naciones y acapara para él a todos los pueblos! (Habacuc 2, 5)
¿No se levantarán de repente tus acreedores, y no se despertarán tus expoliadores? ¡Tú serás una buena presa para ellos! (Habacuc 2, 7)
Su resplandor es como la luz, brotan rayos de sus manos, y allí está el secreto de su fuerza. (Habacuc 3, 4)
El sol y la luna se detienen en su morada, a la luz de tus flechas que vuelan, al resplandor del centelleo de lanza. (Habacuc 3, 11)
Pero yo me alegraré en el Señor, me regocijaré en Dios, mi Salvador. (Habacuc 3, 18)