Encontrados 827 resultados para: Dioses De Egipto
Moisés convocó a todo Israel, y le dijo: Ustedes han visto con sus propios ojos lo que el Señor hizo en Egipto al Faraón, a sus servidores y a todo su país: (Deuteronomio 29, 1)
Ustedes saben muy bien que nosotros estuvimos en Egipto, y que luego pasamos por varias otras naciones. (Deuteronomio 29, 15)
¡Que no haya entre ustedes ni hombre ni mujer, ni clan ni tribu, cuyo corazón se aparte hoy del Señor, nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de esas naciones! ¡Que no haya entre ustedes una raíz que produzca hierbas venenosas o ajenjo! (Deuteronomio 29, 17)
Y las mismas naciones responderán: "Porque abandonaron la alianza que el Señor, el Dios de sus padres, hizo con ellos cuando los hizo salir de Egipto. (Deuteronomio 29, 24)
Fueron a servir a otros dioses y a postrarse delante de ellos, a dioses que no conocían y que él no les había dado en suerte. (Deuteronomio 29, 25)
Pero si tu corazón se desvía y no escuchas, si te dejas arrastrar y vas a postrarte ante otros dioses para servirlos, (Deuteronomio 30, 17)
El Señor dijo a Moisés: "Pronto irás a descansar junto con tus padres, y este pueblo se prostituirá yendo detrás de dioses extraños, los dioses de la tierra donde está por entrar; me abandonará y quebrantará la alianza que hice con él. (Deuteronomio 31, 16)
Pero aquel día yo mantendré oculto mi rostro, por todo el mal que ellos hicieron yendo detrás de otros dioses. (Deuteronomio 31, 18)
Porque cuando yo los introduzca en la tierra que prometí a sus padres con un juramento -esa tierra que mana leche y miel- ellos comerán hasta saciarse y engordarán. Entonces se volverán hacia otros dioses y los servirán, despreciándome a mí y quebrantando mi alianza. (Deuteronomio 31, 20)
Provocaron sus celos con dioses extraños, lo irritaron con abominaciones. (Deuteronomio 32, 16)
Ofrecieron sacrificios a demonios que no son Dios, a dioses que no conocían, a dioses nuevos, recién llegados, que sus padres no habían venerado. (Deuteronomio 32, 17)
él dirá: ¿Dónde están sus dioses, la roca donde buscaron un refugio (Deuteronomio 32, 37)