Mosaico decorativo

Encontrados 908 resultados para: Deseo De Vida

  • No, él no piensa demasiado en la brevedad de la vida, cuando Dios lo tiene ocupado con pensamientos alegres. (Eclesiastés 5, 19)

  • Todo el esfuerzo del hombre va a parar a su boca, pero el deseo no se satisface jamás. (Eclesiastés 6, 7)

  • ¿En qué aventaja el sabio al necio? ¿Qué ventaja tiene el pobre que sabe enfrentarse con la vida? (Eclesiastés 6, 8)

  • Vale más lo que se ve con los ojos que lo que se imagina con el deseo. También esto es vanidad y correr tras el viento. (Eclesiastés 6, 9)

  • Porque ¿quién sabe lo que es bueno para el hombre en la vida, durante los contados días de su vida fugaz, que él pasa como una sombra? ¿Quién puede, en efecto, indicar al hombre lo que habrá después de él bajo el sol? (Eclesiastés 6, 12)

  • Por eso, elogié la alegría, ya que lo único bueno para el hombre bajo el sol es comer, beber y sentirse contento: esto es lo que le sirve de compañía en sus esfuerzos mientras duran los días de su vida, que Dios le concede bajo el sol. (Eclesiastés 8, 15)

  • Goza de la vida con la mujer que amas, mientras dure esa vana existencia que Dios te concede bajo el sol, porque esa es tu parte en la vida y en el esfuerzo que realizas bajo el sol. (Eclesiastés 9, 9)

  • ¡Para divertirse se celebra un banquete, el vino alegra la vida y el dinero responde por todo! (Eclesiastés 10, 19)

  • Aparta de tu corazón la tristeza y aleja de tu carne el dolor, porque la juventud y la aurora de la vida pasan fugazmente. (Eclesiastés 11, 10)

  • Ellos se dicen entre sí, razonando equivocadamente: "Breve y triste es nuestra vida, no hay remedio cuando el hombre llega a su fin ni se sabe de nadie que haya vuelto del Abismo. (Sabiduría 2, 1)

  • Nuestro nombre será olvidado con el tiempo y nadie se acordará de nuestras obras; nuestra vida habrá pasado como una nube, sin dejar rastro, se disipará como la bruma, evaporada por los rayos del sol y agobiada por su calor. (Sabiduría 2, 4)

  • El tiempo de nuestra vida es una sombra fugaz y nuestro fin no puede ser retrasado: una vez puesto el sello, nadie vuelve sobre sus pasos. (Sabiduría 2, 5)


"Mesmo a menor transgressão às leis de Deus será levada em conta." São Padre Pio de Pietrelcina