Encontrados 878 resultados para: Cuarenta Años En El Desierto
Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. (Mateo 4, 1)
Después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, sintió hambre. (Mateo 4, 2)
Entonces se le acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y le tocó los flecos de su manto, (Mateo 9, 20)
Mientras los enviados de Juan se retiraban, Jesús empezó a hablar de él a la multitud, diciendo: «¿Qué fueron a ver al desierto? ¿Una caña agitada por el viento? (Mateo 11, 7)
Al enterarse de eso, Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie. (Mateo 14, 13)
Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: «Este es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos». (Mateo 14, 15)
Si les dicen: "El Mesías está en el desierto", no vayan; o bien: "Está escondido en tal lugar", no lo crean. (Mateo 24, 26)
Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos, (Marcos 1, 3)
así se presentó Juan el Bautista en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. (Marcos 1, 4)
En seguida el Espíritu lo llevó al desierto, (Marcos 1, 12)
donde estuvo cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivía entre las fieras, y los ángeles lo servían. (Marcos 1, 13)
Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando. (Marcos 1, 35)