Mosaico decorativo

Encontrados 1281 resultados para: Cristo Jesús

  • Eran unas cuatro mil personas. Luego Jesús los despidió. (Marcos 8, 9)

  • Jesús, suspirando profundamente, dijo: «¿Por qué esta generación pide un signo? Les aseguro que no se le dará ningún signo». (Marcos 8, 12)

  • Jesús les hacía esta recomendación: «Estén atentos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes». (Marcos 8, 15)

  • Jesús se dio cuenta y les dijo: «¿A qué viene esa discusión porque no tienen pan? ¿Todavía no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la mente enceguecida. (Marcos 8, 17)

  • Entonces Jesús les dijo: «¿Todavía no comprenden?». (Marcos 8, 21)

  • Él tomó al ciego de la mano y lo condujo a las afueras del pueblo. Después de ponerle saliva en los ojos e imponerle las manos, Jesús le preguntó: «¿Ves algo?». (Marcos 8, 23)

  • Jesús le puso nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó curado y veía todo con claridad. (Marcos 8, 25)

  • Jesús lo mandó a su casa, diciéndole: «Ni siquiera entres en el pueblo». (Marcos 8, 26)

  • Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?». (Marcos 8, 27)

  • Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él. (Marcos 8, 30)

  • Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres». (Marcos 8, 33)

  • Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. (Marcos 8, 34)


"A sua casa deve ser uma escada para o Céu". São Padre Pio de Pietrelcina